Más de 3.500 jóvenes madrileños se congregaron el pasado viernes en la explanada de la basílica de San Pablo Extramuros en Roma para participar en un acto significativo de su Jubileo.
El pasado viernes, la explanada de la basílica de San Pablo Extramuros se llenó de color y entusiasmo con la presencia de más de 3.500 jóvenes madrileños. Provenientes de diversas parroquias, colegios y comunidades, estos peregrinos se congregaron para participar en un momento significativo de su Jubileo: cruzar la Puerta Santa junto al Cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid. Este acto simbólico marcó el inicio de una jornada espiritual en Roma.
Dentro de la basílica, el cardenal Cobo destacó la importancia del gesto realizado al cruzar la puerta. "Todos hemos pasado por la misma puerta", afirmó, subrayando que, a pesar de las diferencias personales, es Cristo quien une a los fieles. La celebración consistió en una liturgia de la Palabra, donde el arzobispo invitó a los jóvenes a escuchar con el corazón y reflexionar sobre su relación con Cristo.
Durante su predicación, el cardenal planteó una pregunta fundamental: "¿Me amas?", inspirada en las palabras dirigidas por Jesús a Pedro. Esta interrogante sirvió como eje central del mensaje del arzobispo, quien instó a los jóvenes a demostrar su amor por Cristo no solo en momentos especiales como este Jubileo, sino también en su vida diaria en Madrid y ante las dificultades.
El cardenal Cobo también expresó su preocupación por un cristianismo vivido en solitario e instó a los jóvenes a formar comunidad. "Por esa puerta no se sale solo", afirmó, animando a los presentes a rezar juntos y subrayando que la fe es un camino compartido. Invitó a los jóvenes madrileños a ser protagonistas activos dentro de sus comunidades eclesiales.