La Comunidad de Madrid se ha consolidado como el principal punto de concentración de opositores a la Policía Nacional, tanto en la Escala Básica como, especialmente, en la Escala Ejecutiva, en un momento en el que el empleo público sigue ganando atractivo frente a la incertidumbre del mercado laboral.
Así lo refleja un estudio elaborado por la Academia Jurispol a partir de los datos de su alumnado entre septiembre de 2025 y la primera quincena de enero de 2026. El análisis sitúa a Madrid, junto a Andalucía y la Comunitat Valenciana, como las regiones que reúnen cerca de dos tercios del total de aspirantes a nivel nacional.
En el caso madrileño, la presencia es especialmente destacada en la Escala Ejecutiva, donde la región aparece como el principal núcleo de candidatos. Según el informe, esta concentración se explica por factores como la existencia de sedes de examen, la oferta de academias especializadas, entornos de estudio consolidados y un contexto laboral en el que la estabilidad del funcionariado resulta muy atractiva.
Desde la academia subrayan que aspectos como “la condición de funcionario del Estado, un salario competitivo desde el inicio, la promoción interna y unas condiciones vitales predecibles” siguen siendo determinantes para miles de aspirantes, sobre todo en áreas metropolitanas como Madrid, donde la presión laboral y la temporalidad son más elevadas.
Aunque en la Escala Básica el perfil de opositores está más repartido por el territorio, Madrid sigue destacando como uno de los grandes polos de atracción, también para candidatos procedentes de provincias cercanas que encuentran en la capital una referencia formativa y logística.
El estudio señala además que, a diferencia de comunidades con cuerpos autonómicos fuertes como Cataluña, Navarra o el País Vasco, donde el número de aspirantes a la Policía Nacional es menor, Madrid mantiene una alta demanda al no contar con una policía autonómica propia y concentrar buena parte de la oferta educativa vinculada a estas oposiciones.
En conjunto, el informe confirma el papel central de la Comunidad de Madrid en el mapa nacional de oposiciones a la Policía Nacional, tanto por volumen de aspirantes como por su capacidad de atraer candidatos que buscan estabilidad profesional y proyección a largo plazo.