El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado luz verde a la adquisición de 16 vehículos de bomba forestal pesada destinados a la actualización del parque móvil del Cuerpo de Bomberos.
La operación supone una inversión de 6,9 millones de euros y tiene como objetivo mejorar la capacidad operativa y la seguridad en las labores de prevención y extinción de incendios forestales.
El contrato contempla un plazo de ejecución de 19 meses para el suministro de las nuevas unidades. Según ha informado el Ejecutivo regional, los vehículos incorporarán prestaciones técnicas y de seguridad de última generación, tanto en el apartado mecánico —motor y caja de cambios— como en los sistemas electrónicos, con radares, sensores y monitor frontal. Asimismo, estarán equipados con material operativo y dotaciones adaptadas a las exigencias actuales del servicio.
Cada uno de los camiones contará con una cabina con capacidad para seis ocupantes, dos en la parte delantera y cuatro en la trasera, e incluirá un sistema de monitorización de la calidad del aire para reforzar la seguridad de los efectivos. Además, dispondrán de una cisterna con una capacidad total de 4.000 litros de agua, de los cuales 3.500 se destinarán a tareas de extinción y 500 a sistemas de autoprotección.
Actualmente, el Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid dispone de 47 vehículos de este tipo, 25 de ellos en propiedad y 22 en régimen de arrendamiento. Con la incorporación de las nuevas unidades, está previsto que se renueve más de la mitad de la flota de medios propios antes de agosto de 2027.
Estos camiones se utilizan habitualmente en la prevención y extinción de incendios forestales y están preparados para circular por terrenos agrarios y zonas de monte. Gracias a sus características y equipamiento, también resultan adecuados para intervenir en otras situaciones de emergencia que puedan producirse en este tipo de entornos.