La Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) han convocado huelga nacional los días 9, 10, 11 y 12 de diciembre en respuesta al nuevo Estatuto Marco del personal del Sistema Nacional de Salud propuesto por el Ministerio de Sanidad. A esta protesta se han sumado otras organizaciones sindicales que denuncian el inmovilismo del Ejecutivo tras casi tres años de negociaciones infructuosas.
En Madrid, la movilización arrancará con una manifestación el martes 9 a las 10.00 horas, desde el Congreso de los Diputados hasta el Ministerio de Sanidad. Las concentraciones se extenderán por todas las comunidades autónomas, en una muestra de unidad del colectivo médico contra una reforma que consideran insuficiente y perjudicial para sus condiciones laborales.
Los sindicatos exigen un Estatuto Marco específico para el personal facultativo, al considerar que el capítulo dedicado a este colectivo dentro del texto actual no responde a las necesidades reales del sector. Reclaman un marco de negociación diferenciado, con interlocutores propios, que permita avanzar hacia un modelo profesional más justo y adaptado a la responsabilidad de los médicos.
Entre las principales objeciones, destacan la negativa del Ministerio a establecer diferencias claras entre titulaciones universitarias de nivel MECES III y MECES II. Según los sindicatos, esta equiparación atenta contra la formación especializada y la responsabilidad de los facultativos, que acumulan 360 créditos frente a los 240 de otros titulados. Reivindican la creación de un grupo A-1+, con las consecuencias retributivas asociadas, algo que tampoco se contempla en el actual borrador.
Otro punto de fricción es la jornada de guardias. Los representantes médicos critican que no se reconozca como actividad extraordinaria y que su retribución no supere la hora ordinaria. Denuncian que la Administración pretende mantener este sistema como un parche estructural para suplir la falta de personal, prolongando jornadas semanales por encima de las 45 horas. Lamentan que el pretexto de las “necesidades del servicio” continúe legitimando esta sobrecarga.
El rechazo también alcanza otros aspectos del texto, como la movilidad forzosa, el régimen de incompatibilidades y la falta de garantías para la conciliación familiar y laboral.
Además de las jornadas de diciembre, los principales sindicatos del Ámbito de Negociación —SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde— han convocado una huelga indefinida todos los martes a partir del 27 de enero. Esta segunda vía de movilización amplía el conflicto al conjunto de los profesionales del sector sanitario, y se plantea como una respuesta a la negativa del Ministerio a consensuar un nuevo marco legal que mejore las condiciones laborales de todo el personal.
Desde UGT, su responsable estatal del Sector Salud, Begoña Ballell, ha lamentado que Sanidad no tenga voluntad real de alcanzar un acuerdo justo. Los convocantes insisten en la necesidad de establecer un sistema retributivo proporcional a las funciones, garantizar jornadas dignas, facilitar la jubilación parcial y mejorar la estabilidad del empleo público sanitario.