Ocurrió el miércoles en el Congreso so pretexto de comentar la política exterior del Gobierno y los contenidos del último Consejo Europeo. Allí tronó Gabriel Rufián, portavoz de ERC: "El fascismo es fascismo por mucho que lleve detrás una estelada como un camión".
La cruzada del Gobierno de Sánchez contra los empresarios ha sido cruenta y lo sigue siendo. Aún en las últimas horas ha lanzada la idea de que el peso de la patronal (CEOE) tenga menos peso en las decisiones de los agentes sociales, de los que forman parte también Comisiones Obreras y UGT.
El Gobierno se felicita todos los meses de los "buenos" datos que se publican sobre el mercado de trabajo. Da un cierto pudor escuchar a la ministra de Trabajo aplaudiéndose por los datos de empleo y paro.
Hay imágenes que lo dicen todo. Ver a Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno, inclinando la cabeza y sonreír al estrechar la mano al príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salman, ha sido una de esas imágenes que revuelven algo más que el estómago.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en España hay unos 8.800.000 fumadores de tabaco, y unos 9.000.000 millones de ciudadanos que consumen otras drogas ilegales (marihuana, cocaína, heroína, etcétera).
Estoy totalmente de acuerdo con la vicepresidenta y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, cuando pide desterrar el insulto, la guerra sucia, la crispación, las mentiras y las insidias de la vida política.
Un año más se pone en marcha el reloj para hacer cuentas con el fisco. La campaña de la Renta inicia su periplo hasta finales de junio, cuando se acabará el plazo para los que su declaración les sale a pagar.
En tiempos de agobio, en política, ganar tiempo supone un alivio para quienes se sienten acorralados por problemas que les desbordan. Cuando estaba con el agua al cuello, Adolfo Suárez descubrió el Estrecho de Ormuz -eje de tensión entre Iraq e Irán.
Lejos de mi ánimo el criticar los viajes oficiales al extranjero del presidente de mi Gobierno. Pero el desplazamiento iniciado este lunes a Jordania, Arabia Saudí y Qatar tiene, me parece, escasa justificación en estos momentos, más allá del deseo del jefe del Gobierno de España de convertirse en algo semejante a aquel Clinton que abrazaba, en foto memorable, la firma de la paz de los acuerdos de Oslo entre Arafat y Rabin.
Con una diferencia de veinticuatro ven la luz las dos comisiones que aquí y ahora son presentadas por el PSOE y el PP, sus entusiastas patrocinadores en el Congreso y el Senado. Son sus respectivas lámparas de Aladino como vías seguras hacia la verdad "caiga quien caiga".
El crecimiento de la economía española está íntimamente ligado al sector público. Esta semana, un ufano ministro de Economía sacaba pecho de los datos dados a conocer por el INE sobre el comportamiento del PIB en 2023.
Desde la Transición, los partidos políticos trataron de introducir a sus afines en cargos públicos o empresas estatales, pero se llevaba a cabo con cierto recato, con una adecuada exigencia de preparación intelectual y profesional.
La Comisión Europea ha alertado a España en numerosas ocasiones de los incumplimientos en materia de deuda pública y déficit de las cuentas. Lo ha hecho con otros países y nunca ha tenido grandes efectos.
El PP casi siempre se equivoca en Cataluña. Recuerdo cuando un candidato, capaz e inteligente como Alejo Vidal-Quadras fue preterido y postergado, porque les parecía demasiado claro y contundente.
Un buen funcionario sabe distinguir y no confunde Gobierno con Estado y en su trabajo la circunstancia política ocupa un lugar secundario respecto de su función pública. La Fiscalía es un órgano jerárquico y su estatuto obliga a velar para que se cumpla la ley pero manteniéndose neutral respecto de la contienda política.
La inseguridad jurídica es una de las grandes preocupaciones de las empresas para llevar a buen término sus negocios. Hace ya tiempo que viene siendo recurrente esta denuncia de empresarios de sectores tan importantes como la banca o la energía.
La política está a punto de meternos a todos en el desagüe de los deshechos, en las cañerías de las cloacas. Este modo barriobajero, chulesco, soberbio de hacer política -aunque yo sigo creyendo que la política es otra cosa, noble y profunda, al servicio de los intereses de los ciudadanos y no de unos pocos- está conduciendo imparablemente a la desafección ciudadana.
En Cataluña, Caín y Abel se llaman Junts y ERC. Luego, hay palmeros intermitentes, como Asamblea Nacional Catalana, y remeros interesados del sector empresarial, que son los mismos que contribuyeron a concederle a Franco la medalla de honor del Club de Fútbol Barcelona, mientras sus hijos son separatistas de conveniencia, y adictos a pagar la mordida del 3%, siempre y cuando puedan hacer más caja.
El Gobierno insiste en que una vez aprobada la tramitación de la Ley de Amnistía le toca el turno a los Presupuestos Generales del Estado. La vicepresidenta y ministra de Hacienda insiste un día sí y otro también en que las negociaciones con los grupos que apoyan al Ejecutivo están en marcha, aunque sus socios no lo tengan tan claro.
Me seduce mucho escuchar a Félix Bolaños, Ministro de Tantas Cosas, hablar sobre la maravillosa convivencia que traerá la Amnistía al Cobarde Prófugo y demás compañeros del intento de golpe de Estado.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo la ha vuelto a liar. Los problemas que desde hace tiempo arrastra su plataforma Sumar, los ha querido resolver Yolanda Díaz haciéndose un hueco en los medios de comunicación, buscando foco a costa de lo que sea.
El mismo día en que los bomberos de Valencia rescataban del edificio quemado a un gato llamado Coco, que había sobrevivido al fuego y resistido nueve días en un hueco providencial, otros rescatistas, en Gaza, sacaban de su casa en ruinas a un niño, Ahmed, que también había resistido nueve días sepultado por los escombros de su hogar bombardeado.
El socialista Javier Lambán, expresidente de Aragón, ha utilizado la palabra "angustia" para referirse al estado de ánimo que reina en su partido tras los últimos acontecimientos.
Como sucedió en su día con Bárcenas hay ahora otros prestos a elevar a Ábalos al santoral. Los unos lo hacían porque le hacia un tremendo roto al PP y estos piensan que va a hacérselo al PSOE.