Esa gran comentarista política que es Lola García nos recordaba este domingo desde 'La Vanguardia' aquella frase de Puigdemont cuando, fugado, salía a su particular exilio, diciembre de 2017: "España tiene un pollo de cojones", dictaminó entonces, no sin cierta razón, el ex president de la Generalitat catalana.
Una de las medidas estrella del famoso "escudo social" que el Gobierno puso en marcha durante y después de la pandemia para proteger a los colectivos vulnerables es el Ingreso Mínimo Vital (IMV).
¿Por dónde empezar? Esta ha sido la semana más negra para Pedro Sánchez desde aquella de octubre de 2016 en la que, siendo secretario general del PSOE, fue casi literalmente defenestrado de la sede del partido, en la calle Ferraz.
Me contaba un tío mío que se enteró de la guerra civil el mismo 18 de julio, pero por la noche, porque le pilló trabajando en unas modestas viñas, que cuidaba y cultivaba con magro provecho, y regresó cuando el sol se estaba despidiendo.
El Consejo de Ministros aprobó este martes la creación de una empresa pública, modelo SEPI. Se llamará Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, estará creada en 3-4 meses y pretende mover 20.000
Que prácticamente al mismo tiempo la ejecutiva federal del PSOE (por unanimidad) y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, tan distintos, tan distantes, tan embarrados en la bronca política de cada día, coincidieran este lunes en reclamar la inmediata entrega del acta de diputado al exministro, José Luis Ábalos, es una prueba viva del declinante proceso que envenena los sueños del presidente del Gobierno y secretario general del Partido Socialista Obrero Español.
Las aceras de las ciudades comienzan a ser peligrosas, no ya por los patines, las bicicletas, y las largas correas de sujetar al perro, sino porque se han convertido en una especie de movildromo, donde diferentes seres humanos, de distinta edad, andan como zombies mirando la pantalla del móvil, que sujetan con la mano.
Analizado el contenido del auto de la Fiscalía, el conocido como "caso Koldo" se decanta hacia el "caso Ábalos". Tal es la contigüidad con la política de los implicados en la presunta trama de cobro ilegal de comisiones y blanqueo de capitales.
Leer los periódicos de este domingo resultaba aleccionador: los había que señalaban la 'tormenta perfecta' que se abalanza sobre Sánchez; otros consideran que el presidente va "cuesta abajo"; otros, que atraviesa por un "calvario".
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha puesto sobre la mesa el abuso sistemático que la Administración viene haciendo del contrato temporal. En una sentencia conocida esta semana, señala que la mejor solución para acabar con los miles y miles de trabajadores públicos que encadenan contratos temporales durante años es hacerles fijos.
Las injurias y calumnias se castigan con penas de prisión de seis meses a dos años o multa de doce a 24 meses, si se propagaran con publicidad. Quienes trabajamos en medios de comunicación, o escribimos algún que otro libro, sabemos que si caemos en la injuria o en la calumnia nos impondrán el castigo más severo, puesto que no hay mayor publicidad que un medio de comunicación o un libro.
Esta es la materia prima del escándalo:
Uno. - Al menos tres Ministerios (Transportes, Interior y Sanidad) del Gobierno de Sánchez y dos Comunidades Autónomas (Canarias y Baleares) gobernadas por el PSOE habilitaron dinero público para la compra de mascarillas gestionada por la empresa "Soluciones de Gestión y Apoyo de Empresas S.L.", de la que ejercía como conseguidor Koldo García "por su relación con autoridades y funcionarios públicos", según reza el informa de la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo se ha llevado un buen revolcón en las elecciones del domingo pasado celebradas en Galicia. No sacó ni un diputado y ni la votaron en su pueblo, lo que debe doler.
A corto plazo, la estrepitosa derrota sufrida en Galicia por el Partido Socialista no le va a cambiar la vida a Pedro Sánchez. Pero para seguir en La Moncloa tiene que sacar adelante la Ley de Amnistía que le exige Carles Puigdemont como precio para que los diputados de Junts le sigan apoyando en este tramo de la legislatura.
La falta de vivienda a precios asequibles tanto para comprar como para alquiler es uno de los grandes problemas de este país. No es raro, por tanto, que sea una promesa recurrente en cada campaña electoral.
Donald Trump, de momento, ni es el candidato del Partido Republicano para aspirar a la Presidencia de los EE.UU., ni es seguro que pueda presentarse a las elecciones dados sus problemas con la Justicia.
No comparto en absoluto la tendencia de los opinadores a valorar como un tiro en el pie del PP el presunto indulto condicionado a Puigdemont, tal y como lo verbalizó su presidente nacional en distancia corta con un grupo de periodistas.
Las 183.000 viviendas de alquiler que prometió Pedro I, El Mentiroso, ya empiezan a cristalizar, y se han terminado 350, sólo en un año. A este ritmo endiablado, en el año 2549, en pleno siglo XXVI, se habrán entregado las últimas llaves, aunque es difícil imaginar cómo serán las viviendas dentro de más de medio milenio.
Si hay un personaje al que la política ha desnudado y dejado con todas sus vergüenzas al aire este ha sido aquel juez, un día respetado, Fernando Grande-Marlaska. Hoy resulta casi imposible reconocer en él a quien un día pareció ser y hasta se puso como ejemplo de rectitud y entereza en el desempeño de sus funciones.
"Te lo he dicho muchas veces, y no me haces caso: no te metas en el barro, que, luego, cuando volvemos a casa, me ensucias las alfombras". La señora le dirigió una mirada severa al abroncado, y reanudó su camino con gesto altivo.
La Ley de Amnistía, aún en su fase actual de proyecto, está creando nuevos escenarios tóxicos en el ámbito de la Justicia. Está introduciendo en el sistema ruido, descrédito y pérdida de apariencias de equidad e independencia.
Todo el mundo se ha acordado estos días, con más o menos entusiasmo, de dónde parten los problemas que la falta de agua de lluvia está causando en algunas regiones de España. Hubo una vez un gobierno presidido por José María Aznar que aprobó un Plan Nacional Hidrológico cuyo objetivo era precisamente acabar con los problemas que ahora la sequía ha dejado al descubierto.
La gente del campo está que echa las muelas. Algunas de las pancartas que se han visto en las concentraciones de Bruselas y en otras es el paradigma de lo que piensan agricultores y ganaderos. Lo dice todo sobre el peligro de abandonarlos a su suerte: "Nuestro fin, vuestra hambre" o "sin nosotros, no coméis".
La Unión Europea tiene una agenda de problemas que llaman con fuerza a las puertas del Consejo -la rebelión de los agricultores franceses, la continua transferencia de fondos a Ucrania ante el riesgo de perder la guerra con Rusia, mantener el apoyo a Israel que cuestiona la izquierda, etc.