Para un asesino no debe ser lo mismo matar a distancia, impersonalmente, con un misil, un dron o un proyectil de artillería o de carro de combate, que hacerlo en plan francotirador con la víctima bien identificada y bien definida en la mira del arma.
Tres ex ministros (César Antonio Molina, José Barrionuevo y Javier Sáenz Cosculluela); dos ex presidentes del Senado (Javier Rojo y Juan José Laborda); el ex embajador Paco Vázquez, Eligio Hernández que fue fiscal general del Estado y una treintena más de antiguos altos cargos de los gobiernos de Felipe González y Rodríguez Zapatero solicitan por carta la dimisión de Pedro Sánchez por casos de corrupción vinculados a personas de su máxima confianza.
Muchas veces digo, y lo pienso, que Pedro Sánchez 'es un fuera de serie'.
Hay que estar atentos a los resultados no explícitos de la declaración del ex ministro de Fomento José Luis Ábalos ante el juez del Tribunal Supremo que investiga la presunta trama de amaños de contratos con empresas organizada para cobrar comisiones.
Tras el ataque lanzado por Estados Unidos contra objetivos estratégicos en Irán, la tensión en Oriente Medio ha escalado a niveles sin precedentes en la última década.
Por si faltaran calamidades, habló Aznar. Y, como siempre que lo hace, para sembrar discordia entre los españoles y para tiznar la imagen internacional de España.
El subsuelo del conflicto en Oriente Próximo guarda una mueca burlona de la historia.
A principios de este año, la Unión Europea nos observaba con esa perplejidad que se sitúa entre el divertimento y la incógnita.
En el PSOE actual casi nadie ha leído una palabra de los ideólogos que crearon el cuerpo de doctrina de la izquierda.
Tres días antes de que la UCO (Guardia Civil) entrara por orden judicial en la sede central del PSOE en Madrid en busca de pruebas sobre las actividades presuntamente delictivas de Santos Cerdán, número dos del partido hasta hace una semana, Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, tras un encuentro con Pedro Sánchez en la Moncloa salió diciendo que le notaba "tocado".
¿Con qué cara aparecerá Pedro Sánchez el martes en La Haya, en la 'cumbre' más conflictiva que la OTAN habrá celebrado en su historia, si el día anterior, es decir, este lunes, las declaraciones de Abalos y Koldo ante el Supremo le ponen, como algunos dicen que podría ocurrir, en un serio aprieto? No faltan analistas que piensen que uno de los 'escapes' del presidente español ante su angustiosa situación interna es sacar pecho de estadista y enfrentarse nada menos que a Trump aprovechando está reunión de la Alianza Atlántica, que coincide con los bombardeos estadounidenses sobre Irán, una auténtica guerra que nadie sabe muy bien cómo parará.
El sector turístico español ha vuelto a demostrar su enorme peso en la economía nacional.
Solamente alguien como Pedro Sánchez podría sobrevivir, y no mucho tiempo, a las portadas de los periódicos en los últimos días.
Que no cunda el pánico. El aún presidente del Gobierno no se planta ante la UCO por haber registrado la sede central del PSOE (escribo a la espera de acontecimientos), sino ante los jerarcas de la OTAN porque le obligan a gastar en cañones lo que no se podrá gastar en mantequilla.
Huyendo de la quema --los casos de corrupción en los que están siendo investigados quienes eran dos de sus colaboradores más próximos-- Pedro Sánchez enciende otra hoguera.
En medio de una notable polémica en las redes sociales -no tanto en los medios clásicos-, el Rey Felipe VI ha ejercido su prerrogativa de ennoblecer con el título de marqueses a tres españoles y tres españolas notables en sus diferentes trayectorias.
Parece ser que el Gobierno no se había enterado de que, en España, se ejerce la prostitución, y se anuncia, hasta que no han salido las grabaciones de dos conocidos puteros socialistas.
Algunos lo atribuyen al maquillaje excesivo y tal vez equivocado, pero a mí no me engaña: ese rostro contraído, esa mirada demasiado fija, esa pérdida de control en una respuesta al 'socio' que le ha salido respondón (Rufián) en el Congreso, evidencian al hombre contra las cuerdas.
Deberíamos estar hablando de respuestas a los problemas de los ciudadanos y sólo tenemos preguntas: ¿cuánto queda por salir?, ¿cuántos más estarán en los audios?, ¿qué sabían los que debían saberlo y por qué no hicieron nada?
Deberíamos hablar de transparencia y el presidente se ha encerrado en un bunker y él y varios de sus ministros se esconden y no se atreven a salir a la calle.
El director general de Diversidad de la Generalitat Valenciana se ha casado consigo mismo; se ve que con ese cargo en un gobierno regional apoyado y mantenido por Vox no tendría cosa mejor que hacer.
Este miércoles saltaron todos los registros de la bronca habitual en las sesiones de control del Congreso.
El escándalo de las presuntas mordidas que, según el informe de la Guardia Civil, se quedaban Ábalos y Cerdán a cambio de mediar en las contrataciones de obras públicas incomoda a los socios de Sánchez.
Escuchar a Pedro Sánchez diciendo: "Esto no va de mí" -idea que ha vuelto a reiterar en la última de sus lúgubres comparecencias- tras conocerse el informe de la UCO sobre la trama organizada por Santos Cerdán, número dos del PSOE, para cobrar comisiones instaló a media España en la perplejidad.