Este miércoles, nueva sesión de control parlamentario al Gobierno. Radios y televisiones conectan constantemente con el hemiciclo parlamentario, a la espera de algún acontecimiento político, de algún intercambio de información, de quizá una aproximación hacia el consenso en los temas clave de política exterior.
la Presidenta del Gobierno regional y su jefe de gabinete continúan añadiendo capítulos a la Historia Local de la Infamia.
A principios de año, la escritora portuguesa Lidia Jorge, una voz a escuchar siempre con atención, escribía que "en la antecámara del Senado estadounidense se anuncia que el futuro será de conquista, preponderancia, intolerancia, venganza, expulsión, desintegración, licencia para mofarse, pisotear, mentir, insultar, enriquecerse, defraudar, anexionarse, desprenderse, rebautizar, y todo ello anunciado a escala mundial" y añadía la frase que Mefistófeles le dijo a Fausto: "Donde está la fuerza está el derecho".
Es desalentador comprobar una y otra vez que las sesiones de control al Gobierno no pasan de ser un producto mediático de muy escasa calidad.
La última subida del SMI aprobada por el Gobierno la semana pasada sigue provocando reacciones.
Hay prisas para hablar catalán en el Parlamento Europeo. El Gobierno Sánchez emplea recursos y promueve actividades lobistas en Bruselas para conseguirlo, pero en Cataluña los niños castellano hablantes no pueden cursar el ciclo escolar íntegramente en español porque, pese a ser el idioma oficial de España, en los planes de estudio aparece relegado como una asignatura más.
Un dicho tradicional del periodismo afirma que las 'noticias de página par' de los periódicos son menos interesantes o quizá menos importantes que las que van en páginas impares, que son las que se ven primero.
Europa queda emparedada entre dos grandes potencias imperialistas y hoy ambas totalitarias... que odian a Europa.
Escribo este comentario mientras la Europa ninguneada por Donald Trump, el "nuevo sheriff" de la Casa Blanca (Vance dixit), convocada por Macron en Paris, trata de responder con una sola voz a los prepotentes planes estadounidenses, interpretados por los analistas como un intento de instaurar un nuevo orden mundial.
En más de una ocasión, con motivo de algunas de las felonías políticas que se han ido sucediendo a lo largo de la legislatura -indultos a golpistas, ley de amnistía a la carta, reformas del Código Penal para rebajar la malversación, etc.
Europa está perpleja y enfadada ante lo que Trump está haciendo. Puede entenderse lo segundo pero para nada el estupor por lo primero.
Un año antes de la victoria de Donald Trump, el británico John Gray, uno de los filósofos y pensadores políticos más influyentes y leídos en el mundo, decía que "gane quien gane las elecciones en Estados Unidos se iniciará un período de gran desorden.
Cuando, hace pocos días, el director de un periódico amigo me pidió que 'fuese escribiendo' un artículo conmemorando aquel infausto 23 de febrero de 1981, cuando el 'tejerazo', me puse a repasar lo que había escrito ya por entonces.
La Unión Europea va camino de relajar las reglas fiscales. Esta vez la razón sería que los 27 puedan aumentar su gasto en defensa como exige el presidente de Estados Unidos sin corsé.
Claro, si yo fuese un europeísta convencido -que lo soy, por cierto-me alarmaría ante algunos de los ataques del vicepresidente de los Estados Unidos contra Europa, lanzados desde el corazón de Europa, Munich, y ante no pocos rectores del mundo.
Tomo prestado el título del libro Manuel Cruz (RBA Libros y Publicaciones, mayo 2024), expresidente del Senado y catedrático de Filosofía Contemporánea, con la sana intención de desbordar el almíbar que destila el Día de los Enamorados, que hemos celebrado este viernes 14 de febrero a mayor gloria de las tiendas de regalos.
Por fin, el juicio más ridículo de la historia de los juicios ridículos -y ejemplos no nos faltan- ha quedado visto para sentencia.
Tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca algunas de sus primeras decisiones en materia de política internacional llevan camino de arrumbar con el consenso que mantenían hasta la fecha tanto la OTAN como los países que forman la Unión Europea en relación con la guerra de Ucrania.
Hace poco más de cuatro meses, la ministra de Sanidad estaba en la calle, bajo una pancarta, protestando por lo mal que organizaba la Sanidad la Comunidad de Madrid.
Quizá usted no sepa -yo lo averigüé hace dos días- qué o quién es X AE A-12.
La palabra es "pedagogía", por cuenta de los perceptores del salario mínimo interprofesional (SMI) que, a partir de ahora, con la subida de unos 50 euros al mes (hasta 1.184 en 14 pagas, 16.576 por año), ya tendrán que retratarse ante la Agencia Tributaria con la correspondiente declaración anual del IRPF (impuesto a las rentas de las personas físicas).
¿De qué hablan en los Consejos de ministros? ¿Se ocultan los acuerdos entre los del PSOE y los de Sumar? ¿Se engañan unos a otros? ¿Alguien les coordina? La sorpresa de la vicepresidenta Yolanda Díaz cuando la portavoz del Gobierno dijo en la rueda de prensa del último Consejo que los que cobren el salario mínimo deberán pagar IRPF fue, aparentemente, monumental, no fingida.
Con el tocamiento de la futbolista del Barça Mapi León a su contrincante del Español Daniela Caracas ha pasado lo mismo que con el saludo nazi de Elon Musk, que pese a la abrumadora evidencia de uno y otro acto, los medios insisten en describirlos como aparentes, cuando no como supuestos.
¿Sirve este Gobierno, tal y como está compuesto, para los nuevos tiempos que nos está marcando ya la 'era Trump'? Pienso, no por primera vez, que Pedro Sánchez debería hacer una remodelación urgente de su Ejecutivo: falla el organigrama, falla la coordinación entre varios ministros, es deficiente la planificación.