'Asesino' es una palabra que, como 'verdugo', despierta siempre en mí oscuros temores, una repugnancia inevitable.
En su discurso de ingreso como académico de honor en la Real Academia Europea de Doctores ("La agonía del Estado", jueves, 13 marzo), sostuvo Fernando Ónega que "el Estado se confunde cada vez más con el gobierno, el gobierno acepta complacido esa confusión y el resultado produce monstruos".
La democracia es un sistema en el que los actos de los gobernantes están sometidos al control de los parlamentos y al escrutinio de la opinión pública, que se informa a través de los medios de comunicación.
Conocí a Marcelo Rebelo de Sousa hace más de cincuenta años, al aterrizar, periodista jovencísimo y novato, en la Lisboa de la 'revolución de los claveles'.
Nadie puede decir que una persona que ha logrado una de las mayores fortunas del mundo sea tonto.
¿Consiste la democracia ideal en reunirse durante media hora con cada líder parlamentario, precisamente cuando el mundo se estremece ante el huracán desatado por la evidente alianza entre Trump y Putin? Es lo que hizo este jueves el presidente Pedro Sánchez con sus socios -hasta ahora, al menos- y rivales, Vox excluido: explicarles cómo andan las cosas por el planeta en general y por Europa en particular, sumidos en una crisis que no tiene precedentes en el último medio siglo.
La sociedad española asiste, entre incrédula y resignada, al triste espectáculo que ofrecen numerosos representantes políticos, empeñados en convertir la actividad pública en un ring de boxeo donde priman el golpe bajo y el descalificativo fácil. Esta dinámica del "y tú más" no solo desvirtúa el propósito fundamental de la política, sino que subraya la abismal separación existente entre los políticos y la ciudadanía, cada vez más alejada del debate estéril y superficial.
Aquí no vale eso de "Houston, tenemos un problema" porque lo que tenemos en España, en Europa y en el mundo es una montaña de problemas diferentes pero entrelazados entre sí y que tienen que resolver políticos de distinta ideología que no se hablan, no se entienden, no escuchan o, incluso, están dispuestos a ir a la confrontación, al conflicto o a la guerra sabiendo que no la pueden ganar y siendo conscientes de que sólo la cooperación, el trabajo colectivo y los consensos amplios pueden aportar algo de luz al problema.
La política nacional está de ronda. La que protagonizan este jueves los jefes de fila de las distintas fuerzas parlamentarias, citados en la Moncloa por el presidente del Gobierno con la vana esperanza de concertar una posición de Estado respecto a una política de seguridad y defensa de la UE, de carácter preventivo ante la amenaza expansionista de Rusia.
Lo aterrador del asesinato de la educadora Belén Cortés Flor a manos de tres adolescentes, niños casi, no debería soslayar la parte de responsabilidad que en el hecho ha podido tener un sistema negligente.
Viva y cotidianamente trágica sigue la invasión de Ucrania por parte de Rusia, una guerra que cumple ya tres años.
Tengo para mí, aunque en este terreno siempre puedes o pueden equivocarte, que la mal llamada 'cumbre' de este jueves entre Sánchez y Feijoo puede que no resulte tan, tan borrascosa como la patente antipatía del uno hacia el otro podría hacer suponer.
En julio de 2020, el Consejo Europeo autorizó la creación de los fondos Next Generation, la emisión de hasta 750.000 millones de euros de deuda en nombre de la Unión Europea para hacer frente a la pandemia del Covid.
Conocido el auto de la jueza de Catarroja que investiga los efectos letales de la DANA -224 fallecidos y tres desaparecidos-, en términos políticos de coste-beneficio cuesta entender por qué Alberto Núñez Feijóo sigue apoyando la continuidad de Carlos Mazón al frente de la Generalidad valenciana.
Nunca compartiré algunas críticas de mis colegas a viajes 'innecesarios' y hasta, se ha dicho, 'inventados' de Pedro Sánchez a diversos países extranjeros, con el fin, dicen tales críticos, de 'escabullirse' de las sesiones de control parlamentario.
El olvido se ha convertido en la peor lacra de la sociedad española y en el mejor aliado de la riada de mentiras que nos inundan de manera tan continua, que unas se tapan a las otras, y nos acabamos por tragar todas.
La política se complace en la ironía. Pedro Sánchez tras dejar atrás su etapa de concejal en el Ayuntamiento de Madrid y de diputado en el Congreso, debutó en el gran escenario de la vida política nacional diciendo que "sobraba el Ministerio de Defensa " (Diario El Mundo, 2014).
No es sólo que Putin aproveche la luz verde de Trump para sembrar a discreción el terror en Ucrania destruyendo cuanto se halla al alcance de sus misiles, sino que los brutales ataques de éstos últimos días a infraestructuras críticas, plantas procesadoras de alimentos, hoteles, centros de enseñanza o bloques de viviendas, vienen a completar y a complementar el ultimátum del americano a Ucrania para que se rinda y entregue sin condiciones sus tierras, las raras y las otras, al fondo común que, para repartírselas, han formado ambos matones.
La Europa sedienta de paz mira a la ciudad de Yeda (Arabia Saudí), donde este martes se reúnen las dos delegaciones, ucraniana y estadounidense, dispuestas a negociar un arreglo que ponga fin a los tres años de la guerra iniciada con la invasión rusa en una parte de Ucrania.
Cuando suceden grandes acontecimientos en Europa, que son factores de una gran transformación social o económica, en España siempre estamos entretenidos.
Aquel 14 de marzo de 2019 se decretó el estado de alarma. Seis días después de las manifestaciones del 8-M que, posiblemente, multiplicaron los contagios, pero que no se prohibieron, aún sabiendo el riesgo, por razones ideológicas.
Algunas encuestas en los últimos días resultan significativas: la insistencia en la necesidad de un rearme europeo hace que una mayoría de españoles se muestre decididamente inclinado a incrementar sustancialmente el gasto en defensa: un 52 por ciento están a favor, de los cuales más de sesenta por ciento son hombres y un 62,6 mayores de 65 años.
El acuerdo millonario al que llegaron los 27 países de la UE para aumentar el gasto en defensa y rearmar Europa trae de cabeza al gobierno de España.
Ignoro de dónde han sacado algunos en el Partido Popular que Pedro Sánchez, en su encuentro con los líderes de los partidos parlamentarios el próximo jueves, solo les dedicará veinte minutos a cada uno de ellos.