Presentar, como hacen algunos, lisonjeramente a Pedro Sánchez como el campeón progresista del mundo mundial frente a Trump y Musk es, me temo, hacer un flaco favor a nuestro país.
Los impuestos han subido en España 91 veces desde que Pedro Sánchez es el inquilino de La Moncloa.
Uno de mis primeros recuerdos de infancia --quién sabe por qué ha quedado seleccionado este en mi mente-- coincide con la visita del presidente norteamericano, Eisenhower, al Madrid de Franco.
Ha nacido la Internacional del bulo en torno a la figura de Elon Musk, ese nuevo rey midas que convierte en oro todo lo que toca.
Lo de resucitar a Franco, no cuela. Tanto lío, tanto dar vueltas retorciendo la historia de la muerte del dictador -que murió en la cama-, para ver que, al final, apagados los focos de los medios, el elefante de la agenda judicial del entorno familiar y político más próximo a Pedro Sánchez seguía allí.
Hablo con un amigo, corresponsal en Washington, y me cuenta que allí lo más comentado en estas horas es el talante bromista y amistoso que pudo apreciarse en las fotografías que mostraban a Barack Obama y Donald Trump, sentados el uno junto al otro por motivos protocolarios en la ceremonia del funeral por Jimmy Carter.
Conocí personalmente a Edmundo González en uno de esos desayunos tumultuosos en Madrid.
No hace mucho, en un juzgado de Valladolid, una madre y su hija fueron condenadas a un año de cárcel, y siete meses, respectivamente, por llamar maricón a un vecino homosexual.
Con la normalización del despropósito en los Estados Unidos, de acreditada capacidad de contagio a los países alineados en el eje de la democracia liberal, volvemos a la ley de la selva.
Tiene razón Pedro Sánchez. Hay que celebrar estos 50 años. Hay mucho que celebrar.
El acto que inauguraba este miércoles el ciclo de otros cien que, en homenaje a la democracia y 'conmemorando' los cincuenta años de la muerte de Franco, se desarrollarán durante todo 2025, fue una gran superchería, casi tanto como el ridículo vídeo, el ballet y la sonrojante cancioncilla con los que se pretendió 'vestir' la ceremonia, coronada por un discurso de Pedro Sánchez.
Si el presidente del país más poderoso del mundo y el hombre más rico del mundo se alían, ¿qué razón hay para que no quieran invadir todo o comprarlo todo? Bueno, sí, la razón que se opondría a semejantes pretensiones es, precisamente, la razón, que aplicada al concierto de las naciones establece como elemento primordial el respeto entre ellas y el uso de la diplomacia para mantener vivo ese respeto.
Estamos de enhorabuena. Los jóvenes españoles van a tener una vivienda en régimen de compra o alquiler en condiciones ventajosas.
Félix Bolaños, ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, se ha ganado un lugar en el panteón de los grandes adalides del “todo vale” en política. Este hombre, que ha hecho de la obediencia a Pedro Sánchez su principal mérito, ahora nos ilumina con su cruzada en favor de la libertad de expresión, que no es más que un eufemismo para justificar la burla sistemática a lo que muchos consideran sagrado.
Venezuela aboca horas decisivas. El próximo viernes debería producirse la toma de posesión del vencedor de las elecciones celebradas el pasado 28 de julio, pero el ganador, Edmundo González Urrutia, es probable que no pueda viajar a Caracas ante la amenaza de ser detenido y encarcelado.
A mediados de diciembre y durante dos días consecutivos, Red Eléctrica tuvo que cortar el suministro eléctrico a la gran industria por la alta demanda invernal y la menor producción: nada de viento, poco sol y la parada técnica de la central nuclear de Ascó.
Mala la hubisteis, Pedro Sánchez, con el desembarco en el año de la rima, cuando regresasteis de la nieve para caer bajo una granizada de abucheos de la gente con ocasión de la Pascua Militar celebrada este lunes, Día de Reyes, en el Palacio de Oriente.
La puesta en marcha de una serie de actos relacionados con la muerte de Franco está concebidos como cortina de humo para tapar la agenda judicial que señala al entorno del presidente del Gobierno y tiene como segundo objetivo implicar al rey Felipe VI, comprometer su imagen de neutralidad en relación con la contienda política.
Leo al magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, Luis Sanz Acosta, Magistrathor en X, antes Twitter, señalar con acierto la disminución del espíritu crítico respeto a los políticos, es decir, la existencia de ciudadanos que hoy asumen ideas y defienden acciones políticas que hace unos años jamás hubieran aceptado.
Y sí, los cometerá, con bastante probabilidad. Creyendo que le fortalecen en su permanencia en La Moncloa, pero olvidando el deterioro que producirán a medio plazo en su persona y, desde luego, en la gobernación del país.
Apenas me podía creer que La Moncloa invitase al principal inquilino de La Zarzuela a participar, el próximo día 8, en el primero de los actos conmemorativos de los cincuenta años del inicio de la democracia, es decir, de aquel 1975 en cuyo final se murió Franco.
El pasado viernes, el Gobierno publicó la evolución del mercado de trabajo en diciembre y por tanto ya se pueden sacar conclusiones de la marcha de empleo y paro de todo el año 2024.
Año de jueces en el interior y tambores de guerra en el exterior. Marcas del año entrante que aparecen en un primer baño en las orillas de la realidad.
Un líder político responsable es un dirigente capaz de mediar entre el pasado y el futuro. Capaz de discernir qué parte de la herencia histórica de su país merece la pena conservar y qué parte de lastre hay que soltar.