Mi abuela decía que no había que escupir para arriba, porque siempre te cae encima. Esta sencilla lección no la tiene nada aprendida nuestro presidente del Gobierno, llegado hasta allí con una promesa que no ha cumplido.
Dice Sánchez en un tuit de ayer que “la política hace extraños compañeros de cama, une a los separatistas y a las derechas para tumbar los #PGE2019. Unos presupuestos por las personas, la educación, el mercado de trabajo, el Estado de bienestar, la pensiones, el medioambiente”. Qué ridículo, Pedro. Dice que los separatistas y las derechas se unen para tumbar sus presupuestos y eso son extraños compañeros de cama. Sin embargo no le molesta la compañía en la misma cama de los separatistas con él para conseguir la presidencia del gobierno sin que le hayan votado los españoles. Espantoso. No sé qué habrá hecho en la cama Pedro con los separatistas, pero no lo quiero ni pensar.
Este presidente se está pareciendo mucho a Trump en su uso loco de la red social. También ayer, en otro tuit, decía que “el #Gobierno trabaja por la unidad de #España y esto significa unir a los españoles y no enfrentarlos como hacen las derechas. La democracia no es cara o cruz, hay muchas alternativas. Y la nuestra es convivencia, ley y diálogo en #Cataluña”. Ole, ole y ole. Todavía me recuerda a aquellas declaraciones de ZP, a quien Pedro Sánchez hará bueno, quien dijo en un descuido de micro abierto que al PSOE le interesaba la confrontación para captar votos. Y claro, el gobierno de ZPedro cede cosicas a Cataluña para no enfrentar a los españoles. Con esa misma lógica Sánchez debería ceder el gobierno al pueblo y convocar nuevas elecciones cuanto antes. Para evitar enfrentar a los españoles, mayormente.
¡Qué argumentos tan fronterizos, ZPedro!
Este domingo Madrid hará oir su voz contra el separatismo catalán. No contra los catalanes, sino contra menos de la mitad de la población de esta comunidad autónoma que han decidido no parar hasta que consigan ser independientes.
Y Pedro Sánchez pierde apoyos. A chorros. Hasta los suyos despotrican. No es para menos: nunca he visto a una persona con tanta falta de ética, capaz de vender su permanencia en La Moncloa por un plato de lentejas, como alguno de los barones del PSOE ya ha manifestado.
Mediador, relator… ¿Qué más da? El caso es que suena mucho a promesa hecha de tapadillo por Pedro Sánchez. Todos los españoles somos relatores, no nos hace falta a nadie más.
Que hablen en el Congreso de los Diputados, con luz y taquígrafos. ¿Mejores relatores que los representantes de la soberanía nacional?
Auguro que a Pedro Sánchez le quedan dos telediarios. Lo lleva crudo con el apoyo a sus presupuestos. Pero esto, esta indecencia, es la gota que colma el vaso.
El domingo, miles de personas que votan a muy diversos partidos estarán en Madrid, manifestándose para que el sanchismo no saquee España.
Corría el mes de julio de 2018. Pablo Casado estaba en plena campaña para ganar las primarias en su partido y acudió a uno de los bastiones del PP en la Comunidad de Madrid y en toda España. Fue a Pozuelo, y todos los peperos de la zona acudieron a la llamada. Allí, en la plaza del Padre Vallet, rodeado de los suyos y de curiosos que pasaban, hizo muchas promesas.
Prometió un PP con valores, que algunos de los afiliados han interpretado posteriormente como postureo para ganar votos. El PP debía volver a ser el partido de la familia y de la vida. Ufff, qué difícil: haberlo pensado antes, porque ahora está Vox.
Dijo otras muchas cosas que ahora no toca comentar. Sí me quería detener aquí en una promesa que ya ha incumplido. Dijo -en la hemeroteca está- que, si ganaba, lanzaría “las candidaturas municipales y autonómicas de forma inmediata”. Lo dijo en julio, repito, y ganó a los pocos días.
Digo yo que muy inmediato, muy inmediato, no parece. Tardó en deshojar la margarita con los candidatos a la Comunidad y alcaldía de Madrid. Y ya está tardando, mucho mucho, en que se conozcan los elegidos a dedo -las primarias del PP son otro postureo, como en la mayoría de los partidos- para encabezar las listas en todos los municipios madrileños.
No me gusta, Pablo. Empiezas prometiendo sin cumplir. Hasta meter todo es prometer. Debes dar ya el pistoletazo de salida en la carrera electoral. Los afiliados no se explican lo que pasa: sólo les llegan rumores de peleas internas en diversas agrupaciones locales, dirigentes regionales que intentan imponer a sus novias y chanchullos varios.
Sería bueno cortar esto ya. Por el bien de la democracia, y por el vuestro.
Tercera semana de huelga, no voy a entrar a valorar si justa o injusta. Por un lado no se pueden poner puertas al campo, y hay que asumir que la revolución digital debe llegar a este sector. Por otro, de algún modo el poder público debería compensar a los taxistas la inversión que han realizado con la compra de sus licencias.Y a partir de ahí, libre mercado, que parece lo justo en el siglo XXI.
Hasta aquí el razonamiento de una avispa observadora. Podría haber razones para que los taxistas se manifestasen. Pero la rotura de cristales a los VTC, los pinchazos a las ruedas, la quema de imágenes del Presidente de la Comunidad de Madrid, el uso de menores para transmitir mensajes rabiosos a la opinión publica.... Precisamente, los taxis de España, y de Madrid en particular, han perdido la batalla de la opinión pública. Por su mal hacer, por su violencia verbal y física.
Hay que reciclarse, y hay que tener educación. Parece que muchos de los taxistas han adolecido de lo uno y de lo otro. Y por eso, entre otras cosas, la sociedad ya no está con ellos.
Sorprendente. Inaudito. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Un consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid que no levanta polémicas? ¿Que ha tomado posesión de su cargo a mitad de legislatura y ahí sigue, gestionando millones de euros públicos? ¿Que ha acallado gran parte del cacareo progre y mantiene la gestión sanitaria en la Comunidad de Madrid a unos niveles más que aceptables?
Con un índice de satisfacción del 90% entre los usuarios de la sanidad pública no es extraño que los seguidores de Madrid Actual aprueben su gestión al frente de la Consejería de Sanidad. Un 79,3% de nuestros lectores han calificado el trabajo de Ruiz Escudero entre bueno, notable o sobresaliente.
Ayer mismo se publicó una noticia -otra más- que así lo corrobora. En 2018 la sanidad pública madrileña ha realizado 820 trasplantes de órganos. Nuestra región ocupa la primera posición en cuanto a trasplantes de corazón y la segunda en los de pulmón, riñón e hígado.
Muy mal no lo debe hacer. Ni él ni el personal sanitario que trabaja con abnegación en tantos hospitales públicos -de gestión pública o privada- de la Comunidad de Madrid.
En MADRID ACTUAL continuamos con la ronda de encuestas para que los lectores valoren la gestión realizada por los consejeros de la Comunidad de Madrid.
En Madrid Actual comenzamos una ronda de encuestas para que los lectores valoren la gestión realizada por los consejeros de la Comunidad de Madrid.
España se define como un estado laico en su Constitución. Laico, según la RAE, laico significa "independencia del individuo o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa".
Podemos y sus marcas blancas, que desde hace unos años han tomado los ayuntamientos de España, siguen sin ser capaces de distinguir. Su alergia a todo lo que proceda de la Iglesia católica les ha sumido en una guerra religiosa hasta tal punto de celebrar por todo lo alto el Ramadán en virtud del laicismo del estado español. Eso dicen. Nada que ver. El laicismo ni impide ni permite este tipo de celebraciones. Se mantiene al margen.
Eso de separar Iglesia de Estado tiene mucha pomposidad, suena bien, alimenta a los antisistema. Pero a la hora de la verdad lo que les interesa es enfrentarse a todo y a todos los poderes elegidos democráticamente por los españoles. Inclusos a sus creencias.
Los madrileños depositaron sus belenes en la Puerta de Alcalá las pasadas Navidades. Lo hicieron ante la desidia de Manuela Carmena que no quiso vestir una histórica zona de Madrid con un Misterio querido por todos. Ahora toca celebrar el Ramadán. Buena idea, pero se contradice con lo que pregonan a los cuatro vientos con la única intención de molestar y enturbiar todo un poco más.
La descomposición de Ahora Madrid no para. Sus políticas demuestran su falta de conocimiento. Su ataque constante a la Iglesia lo demuestra, por ejemplo. Se han subido al caballo de batalla contra la religión pero se apean cuando no les conviene o se pierden en sus propios argumentos. ¿Navidad, no y Ramadán, sí?
La Feria del Libro de 2017 llega al paseo de coches de El Retiro para celebrar una nueva edición. Portugal es el país invitado y los reyes cargan con los mejores libros para una lectura tranquila este próximo verano sin elecciones de por medio.
Las editoriales viven gran parte del año con lo que venden esos días y, a buen seguro, el balance final será positivo.
Toda esta parafernalia esconde algo mucho más peligroso, los españoles no leen. Y así lo dicen cuando son encuestados. Algunos apenas un par de libros buenos al año y otros ni el periodico en la consulta del dentista.
Las casas están llenas de buenas intenciones, de ejemplares históricos, best sellers de talla mundial que bien podrían estar en blanco porque nadie se hubiera dado cuenta.
La falta de tiempo es la causa principal. Lo que esconde una falta de organización importante. Dedicar 30 minutos de lectura al día debería ser un hábito. Abrir a codazos ese hueco cada día y dejarlo preparado para los hijos.
No digamos leer el periodico. Hay quien dice estar informado leyendo titulares en la web. Perfecto. Lo estará. Pero que no presuma de estar formado en nada. Ni un argmento, ni una causa, ni una predicción... que es lo que suelen contener los periódicos.
Una generaciión analfabeta interesa a los políticos. Gente que piense poco o, mejor dicho, que no pueda sacar sus propias conclusiones y que se limite a afirmar con la cabeza.
Presume Podemos de que todo se pasa leyendo. Pues a leer todos. Obras como '1984' de Orwell. Aunque no les guste.
El secretario general electo del PSOE, Pedro Sánchez, ha acordado con la líder del partido en Madrid, Sara Hernández, que los socialistas no apoyarán en el Asamblea madrileña la moción de censura que ha presentado Podemos contra la presidenta regional, Cristina Cifuentes.
Sara Hernández se ha tenido que tragar sus aspiraciones políticas en el PSOE. La alcaldesa de Getafe ha visto el cielo abierto con la victoria de Pedro Sánchez para empezar a labrarse un camino en el empredrado socialista.
Pedro Sánchez vuelve al partido que derrumbó con algo más de pausa y sentido común. Las pataletas de sus futuros socios podemitas no han sido bien recibidas por el nuevo patrono. No quiere cargarse a Rajoy ni a Cifuentes. Lógicamente lo que no quiere es apuntarse el tanto de la mano de Pablo Iglesias. Prefiere ser él el que expulse a Rajoy para llegar a la ansiada Moncloa que le exige su mujer.
Hernández se pone al servicio de Sánchez. Lo pagará el PSM y lo pagarán los ciudadanos de Getafe. El poder, por encima de todo.
No tiene nada de raro que el presidente de una comunidad autónoma venga a Madrid. Ni que ocupe una instalación. Ni que dé una conferencia. Nada de eso es raro en democracia.
El problema viene tapado. El hedor independentista impregnó la política madrileña y afloró el mismo día que la capital de España era utilizada para lanzar el mayor órdago al independentismo.
Manuela Carmena y sus secuaces no han sabido en ningún momento con Carles Puigdemont. Ni cómo tratarle ni como recibirle. Pablo Iglesias recela de la independencia pero es partidario del referendum. Cobarde.
Madrid no tiene que ser complice de que unos pocos quieran que Cataluña se independice. Madrid es la capital de España, el símbolo de unidad del país aunque en los últimos meses quieran hacer de ella un lugar donde vale todo.
Carmena sigue dando pasos en falso. Sigue asumida en el postureo de Podemos con más forma de fondo y sin nada que hacer por Madrid.
Un fin de semana que pasará a la historia de Madrid. En lo deportivo y en lo social. Un día redondo, el colofón a una rivalidad con mucha historia que escribirá una nueva página de la historia cuando el Atlético de Madrid juegue su primer derbi en el estadio Metropolitando a finales de año, seguramente.
El Atlético de Madrid se despidió del Vicente Calderón el mismo día que el Real Madrid volvía a ganar la Liga. Torres se erigió en estandarte rojiblanco mientras Cristiano tiraba del carro blanco en el final de Liga y de Champions.
Real Madrid y Atlético de Madrid ha venido dándo muchas alegrías a los madrileños, en especial, los últimos cinco años donde Europa ha sido testigo de cómo dos vecinos paseaban el nombre de la capital.
Ahora el Vicente Calderón se apaga. El barrio que vio crecer al Atlético de Madrid estará huérfano de su vecino más popular. En la memoria quedarán dobletes, descensos y noches de gloria europea. El nuevo estadio marcará el paso a la nueva hornada de aficionados rojiblancos, aquellos que no añoran tanto el viejo Calderón y que se harán fuertes junto a la M-40.
El Real Madrid cambiará el viaje el día de derbi. La M-40 conectará en minutos Valdebebas con el Metropilitano y los vecinos se retarán en la modernidad arquitectónica. Todo cambia para que no cambie nada en Madrid.
El fútbol de la capital europea del fútbol es blanco y rojiblanco. Es del Real Madrid que busca coronarse por 12º vez en Europa y del Atlético de Madrid que pocos años sentirá el sabor de una final Europea en su estadio, ese temporada estará marcada en rojo en el caldendario atlético.
Podemos sigue con su particular batalla política. La de un partido inmerso en la nada más absoluta, respaldado por incultos venidos a más, amparado en unos votantes que esperan turno para sacarles de las instituciones y diezmado por sus propios militantes que huyen del barco para agarrarse a cualquier cosa que pase por su lado.
Podemos quiere mociones de censura. Es la última moda del partido demodé. La única vía que conocen para sacar de su puesto a aquellos que fueron votados por el pueblo para poner a los que ellos consideran oportunos. Lo de Mariano Rajoy es un disparo al aire. Una propuesta vacía que todos los partidos demócratas ya han tirado por tierra. No es momento de preguntarse si Rajoy debe ser o no presidente, los españoles dijeron que sí dos veces a esa pregunta. No hay más opciones.
Ahora le llega el turno a Cifuentes. La presidenta de la Comunidad tenía todo a su favor para sentir la moción como una brisa que ni enfría pero la Guardia Civil y su amigo Arturo Fernández la han puesto en la picota de la corrupción. Mal sitio si eres del PP. Mientras los medios la someten, como han hecho con todos, incluso la juzgan, el juez decide no imputarla y ella sale a defenderse de una acusación que, quizá, salga hasta de su propio partido.
Ni Podemos ni sus marcas blancas podrán tumbar a un político elegido democráticamente que no presenta manchas en su labor cotidiana. No deben y la sociedad española no debe permitirselo.
Real Madrid y Juventus, que han eliminado a Atlético de Madrid y Mónaco, respectivamente, se reencontrarán en la final de la Liga de Campeones diecinueve años después de medirse en Amsterdam el 20 de mayo de 1998.
El conjunto madrileño vuelve por sus fueros. Los de ser el mejor equipo de Europa y pasear el nombre de Madrid fuera de nuestras fronteras.
La publicidad que le hacen a la ciudad tanto Real Madrid como Atlético de Madrid en los últimos años es impagable.
El deporte madrileño, y en especial el fútbol, unen más que separan a la ciudad. Piques, rencillas, rivalidad... todo eso que hace del fútbol un deporte diferente tiene que existir dentro de los cauces de la legalidad.
La violencia no tiene espacio en las aficiones de estos dos equipos que tanto beneficio le reportan a la capital de España.
El Partido Popular presentará una querella por posible prevaricación y malversación de caudales públicos contra Carlos Sánchez Mato, Celia Mayer y Ana Varela, que como consejeros de Madrid Destino denunciaron el convenio del Open de tenis ante la Fiscalía Anticorrupción.
La querella se fundamenta en que para interponer la denuncia ante la Fiscalía (sin el conocimiento de la alcaldesa), los dos concejales de Manuela Carmena y la ex directora general de Madrid Destino encargaron dos informes "a dedo" y "sin publicidad", cada uno de ellos por un precio de 50.000 euros y sin que hubiese competencia entre tres ofertas como marca la ley.
A Manuela Carmena le crecen los enanos. Los que siguen y los que se han ido que han decidido ahogar sus penas poniendo zancadillas a quien les dio de comer.
Carmena se enteró de todo esto del Open de tenis por la prensa. Así lo dijo. Y encima comentó que le hubiera gustado enterarse antes. Por aquello de las formas que ella aún guarda como mujer educada en las leyes.
Ganemos Madrid, una de las facciones que compone el Gobierno municipal de Manuela Carmena, ha dado la "bienvenida" en Twitter a este nuevo centro social denominado la Ingobernable, mostrando de ese modo su apoyo a la okupación.
El tiempo de Manuela Carmena al frente del Ayuntamiento de Madrid se ha agotado. Todos estos meses son a mayor gloria de Podemos y sus marcas blancas y radicales que siguen haciendo y deshaciendo a su antojo en Madrid.
Alguien tiene que poner fin al sindios que supone el asesoramiento de estos personajes a Carmena. La mujer aguanta como puede, toma ciertas decisiones racionales, pero no es capaz de abarcar tanto. Dejar en manos de sus colaboradores el futuro de Madrid ha sido un error grave que la capital lo pagará años.
Carmena ya ha dicho que se enteró por la prensa de la denuncia de Mato y Mayer por los sobrecostes de la Caja Mágica. Eso en pleno torneo y con lo que significa para la imagen de Madrid. Es la venganza de estos dos proyectos de políticos que no saben operar de una manera racional.
Ahora es la bienvenida a una okupación. No se puede ni tan siquiera definir el repudio democrático a un acto así.