Según los términos de la Real Academia, un autócrata es "aquella persona que ejerce por sí sola la autoridad suprema de un Estado; se daba especialmente este título al emperador de Rusia". Traigo a colación esto porque compruebo que un documental, que no pudo estrenarse en los cines comerciales por falta de los permisos oficiales correspondientes, está batiendo récords de audiencia en las redes 'paralelas', que es donde de verdad se ven y escuchan tantas cosas hoy en día.
España está este semestre ostentando la presidencia rotatoria de la Unión Europea. Recuerdo cuando no se podía decir que Pedro Sánchez podría adelantar las elecciones porque cómo iba a dejar pasar el momentazo europeo.
La política puede llegar a ser implacable. Hace ocho años el movimiento Podemos irrumpió como un huracán en la vida política española. En 2015, con 69 diputados y más de cinco millones de votos, se convirtió en la tercera fuerza política.
A Sánchez le trastornó la sombra negra de la ultraderecha. Nada tan antipolítico como querer ganar unas elecciones gritando los defectos ajenos y aparcando las virtudes propias. Hasta la Junta Electoral Central le señala por mezclar su extemporánea obsesión antifranquista con su rol de jefe del Gobierno, usado para decir que España retrocederá al tiempo abominable de la dictadura si acaba gobernando la alianza PP-Vox.
Cada día, en España, un niño, o dos, es secuestrado por su madre o por su madre. Cada día. No quiere decir que los escondan en un sótano oscuro, y los dejen sin comer y pidan un rescate, sino que no se lo devuelven al padre o a la madre, porque se niegan a acatar la custodia compartida, dictada por un juez.
"El tabique que separa la sana autoconfianza de la insana arrogancia es realmente fino". Y, además, fácilmente quebradizo. La frase es de Haruki Murakami, el reciente Premio Princesa de Asturias de las Letras y resume, de alguna manera, lo que fue el debate entre Sánchez y Feijóo.
Tras el debate de ayer con Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo está más cerca de la Moncloa. Media España pudo ver a un político sereno que con solvencia, sentido del humor y buenas formas desarbolaba las embestidas de un Pedro Sánchez que compareció nervioso y con un discurso que en algunos momentos parecía errático.
Lo primero reconocer el buen hacer de Ana Pastor y Vicente Vallés como presentadores del debate electoral organizado por Antena 3 entre el Presidente del Gobierno y el líder de la oposición.
No me importa entregar el texto de mi columna antes de haberse celebrado el debate del lunes por la noche entre Sánchez y Feijóo porque su desenlace no vamos a verlo en la pantalla de la televisión sino en la tormenta mediática posterior.
Para escribir de un debate cara a cara antes de que se produzca dotando a las conjeturas de una cierta consistencia hay que acudir al retrovisor. Avizorar por dónde puede ir la estrategia de uno y otro candidato a partir de sus intervenciones en debates similares al previsto para la noche del lunes.
¿Ha empezado ya la cacería a la increíblemente aún vicepresidenta del Gobierno Yolanda Díaz? Parecería que, entre los errores propios y los disparos ajenos, el carisma de quien teóricamente sigue siendo la 'número tres' del Ejecutivo con(tra) el que compite ha empezado a tambalearse.
A lo peor me he vuelto susceptible, pero en cuanto aparecen estadísticas, y consejos de grandes expertos en especialidades recién inauguradas, me temo lo peor.
El CIS no es sólo lo que Tezanos ha dirigido en los últimos tiempos de aquella manera, sino también, al parecer, la palabreja que designa a la persona que está conforme con el sexo que le asignó la naturaleza al nacer.
Decía Enrique Tierno Galván, aquel sabio y cínico fundador del PSP que acabó integrándose en el PSOE y acabó hollando la silla curul del Ayuntamiento de Madrid, que todo el mundo sabía que las promesas que se hacen en campaña electoral son para no cumplirlas.
Pertenezco a una familia bajo sospecha: casi todos somos gente peligrosa, o sea, autónomos. Mi hijo, mi hija, mi nuera, mi yerno, excepto mi mujer, que ha optado por jubilarse. Hace unos días nos dieron el hachazo correspondiente al primer plazo de pago de la renta.
No es fácil abrirse paso en el ruido de sondeos cuyo primer efecto en los circuitos políticos y mediáticos es la creación de estados de opinión. Siempre favorables o cercanos a quienes los encargan.
Se sabe que la herencia está en el orígen de la desigualdad social, pero no se sabe bien qué teoría política aportaría la solución más acertada, si aquella que propone su abolición, esto es, la supresión del hecho hereditario a excepción de la vivienda, el mobiliario y los objetos y enseres personales, o aquella otra que, persiguiendo el mismo fin igualitario, defiende lo contrario, es decir, que haya más herencias, que todo el mundo herede.
No queda ni una semana para que empiece la campaña electoral y la tensión crece entre los políticos que aspiran a representarnos y se transmite a los ciudadanos, a todos nosotros. En lugar de aprovechar la ocasión para buscar equilibrios, vías de encuentro, soluciones para los problemas de la ciudadanía, diálogo y consensos políticos, se exacerban las diferencias y se construyen discursos políticos excluyentes.
El Gobierno de Pedro Sánchez nos ha defraudado por muchas razones. Unas políticas, como el asalto a las instituciones, la rebajada de la sedición o la malversación, la Ley del sólo sí es sí.
Alba Flores, nieta de Lola Flores, es una actriz de éxito, activista vegetariana, que comenzó a investigar sobre la industria de la ganadería, y llegó a la conclusión de que "los sucios mercados de carne, las granjas industriales y los mataderos repletos de animales enfermos y estresados son un caldo de cultivo para las enfermedades zoonóticas", según sus palabras, así como que "la industria de la ganadería suponía un problema muy grave para el planeta".
Que el extorero Vicente Barrera, de Vox, sea vicepresidente de la Generalitat Valenciana, tiene tela, pero que vaya a ser también consejero de Cultura, eso ya es un sindiós como la copa de un pino.
Las encuestas siguen dando ganador de las próximas elecciones generales del 23-J a Alberto Núñez Feijóo. Así que el presidente del PP no quiere pierde tiempo. Su grupo de economistas le preparan decenas de "one page" con los asuntos vitales sobre el estado de la economía y los pasos a dar para revertir la nefasta situación en que Pedro Sánchez va a dejar las cuentas públicas, empresarios, familias, autónomos e inversores.
Rodríguez Zapatero ha sido el peor presidente de la historia democrática de España hasta que llegó Pedro Sánchez. El uno inició la deriva populista que el otro casi ha culminado y, si no es derrotado en las urnas el próximo 23J, terminará la faena para regocijo de su antecesor y de los socios actuales del Gobierno.
Hasta hace no mucho, en este país, si no te habían espiado el teléfono no eras nadie y, ahora, si no criticas, afeas, censuras o repruebas a Pablo Motos, es que no eres ni progresista, ni puedes firmar manifiestos progresistas, ni te van a llamar a ninguna manifestación.