MADRID 21 Dic. -
Para saber dónde queremos ir, hay que saber, primero, de dónde venimos.
MADRID 21 Dic. -
Pienso que este lunes será el momento de leer y analizar exhaustivamente los resultados de las elecciones de este domingo en Extremadura, las primeras de una larga serie que concluirá, presumiblemente, en la primavera-verano de 2027.
El Gobierno español ha vuelto a protagonizar un episodio difícil de explicar en Bruselas y aún más complicado de justificar en casa.
Los norteamericanos, instigados por 'cartoonists' como Oliphant o Herblock, se acostumbraron, durante los años setenta, a calificar como 'Tricky Dick' (Ricardito el Tramposo) a Richard Nixon, el presidente que propició el espionaje político ilegal en el hotel Watergate.
Algunas reseñas informativas califican de "dramático" el desenlace de la cumbre europea que se ha llevado a cabo en una maratoniana reunión de 16 horas en Bruselas.
Válgame Dios, que un robo nunca había protagonizado tantas portadas nacionales desde lo de las joyas del Louvre.
El tiempo va poniendo a cada uno en su sitio. Al ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero en un lugar en el que cada día se ensanchan las sombras y se desvanecen las luces.
Le tengo una gran simpatía a la provincia de Tarragona, porque en su capital vi, por vez primera vez, el mar; muchos de mis amigos tienen apartamentos y villas en la zona, y, como zaragozano y amante del Ebro, me gusta ver ese delta majestuoso del río que los romanos llamaron iberus.
Dicen que este año Pedro Sánchez se tomará unas vacaciones navideñas algo más largas que en años precedentes, aunque yo al menos desconozco por el momento dónde, de todas las 'residencias veraniegas' presidenciales, irá a parar.
Algunos están empeñados en convertir la política en una de las actividades más despreciables que existen.
La Unión Europea arrastra los pies ante el horizonte medioambiental diseñado, al menos hasta este momento, en las agendas de las principales cancillerías del mundo.
Al fin una sustitución en el Consejo de Ministros: la titular de Educación, Formación Profesional y Deporte, además de ministra portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, abandona este pluriempleo para dedicarse 'full time' a ser candidata a la presidencia del Gobierno de Aragón frente al actual presidente, el 'popular' Jorge Azcón, que ha convocado elecciones anticipadas para el próximo 8 de febrero.
Los periodistas (al menos yo), ahora, somos menos invitados a frecuentar La Moncloa que con presidentes del Gobierno anteriores.
Dígase pronto: pese al mensaje navideño anticipado del presidente del Gobierno -pieza cumbre del narcisismo político- no ha desaparecido la sensación de fin de ciclo que genera la acumulación de casos de corrupción, cuyos protagonistas son políticos vinculados en diferente grado con la estructura radial de poder creada tras la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa.
En 62 minutos y apenas cuatro respuestas a los medios, Pedro Sánchez despachó el curso político, la rendición de cuentas, con un único anuncio concreto: un abono transporte estatal.
Pedro Sánchez no es consciente, o tal vez sí, pero no le queda otra que no quererlo ver pues no tiene por donde huir.
Ninguna agonía es divertida. Al menos, a mí no me divierten, y me parecen tan decadentes como las despedidas de soltero/as.
Ante el desenlace electoral del domingo que viene en Extremadura, que nadie se distraiga con las claves nacionales del análisis.
Urge dotar a la política de sentido moral. El desdén rayano en el desprecio, con el que el presidente del Gobierno elude responder a las preguntas del líder de la oposición en el transcurso de las sesiones de control al Ejecutivo, degrada la función del Parlamento como institución clave del sistema democrático.
Todavía está a tiempo. Todavía puede presentar su renuncia al Rey y convocar elecciones.
Con la Iglesia has topado, Sánchez. Una entrevista del presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello, muestra sin sombra de duda que también el poder religioso católico, que indudablemente sigue teniendo una fuerza moral en nuestro país, se ha colocado frente a un Gobierno en el que los casos de corrupción, los de abusos sexuales y la inepcia de quienes tendrían, desde dentro, que manejar esta macro crisis se han dado cita para hacer tambalear al Ejecutivo del cuarto poder económico de la Unión Europea.
Ahora ya sabemos que mientras unos pocos se forraban a la sombra del poder, la mayoría de los españoles apretaba los dientes para llegar a fin de mes.
El paisaje que ofrecen las portadas de los periódicos, de todos los periódicos, no puede ser más desolador para el Gobierno.
Todos los medios coincidían este viernes en que la situación del PSOE es casi desesperada.