La presentación de un libro con los mejores discursos parlamentarios de Pérez Rubalcaba reunió este jueves en la sala constitucional del Congreso a una heterogénea representación de un PSOE partido en dos.
Llegaron para combatir la corrupción y la han institucionalizado. La extensión de la marea de imputaciones judiciales y detenciones lleva camino de anegar la crónica judicial y por extensión el relato de la vida política española.
Parece que los honestos dirigentes del PSOE -políticos que lo dan todo, como dicen los futbolistas- nombren a otros dirigentes, que parecían tan honestos como son ellos, y luego resulta que son todos unos sinvergüenzas.
Ya hay sentencia que confirma la conducta delictiva del inhabilitado fiscal general, Álvaro García Ortiz, adelantada en el fallo emitido por la sala segunda del Tribunal Supremo el pasado 20 de noviembre.
Es difícil negar que estamos en un proceso destructivo, autodestructivo, de la democracia para ir no se sabe dónde.
Acabó el curso en el Congreso de los Diputados como había empezado: denigrando, en una sesión de control, una más que fue para olvidar, lo que debería ser un trabajo parlamentario digno y constructivo.
Cuando los políticos intentan adueñarse del pasado su intención es convertirlo en propaganda.
El fiasco del sistema Verifactu, diseñado por la Agencia Tributaria y tutelado por el Ministerio de Hacienda para garantizar la trazabilidad y emisión directa de facturas por parte de empresas y autónomos, es ya uno de los mayores revés administrativos del año.
Dice Alberto Núñez Feijóo que lo que le falta para presentar una moción de censura no son las ganas.
Sánchez tiene un grave problema de credibilidad al frente a un Gobierno que funciona como un coche sin gasolina apedreado por el adversario.
Cuando esto escribo, faltan trece días para la primera de varias confrontaciones electorales pendientes, la que tendrá lugar el próximo domingo 21 en Extremadura, donde todos los pronósticos hablan de una severa debacle del PSOE, de un cierto ascenso, sin alharacas, del PP y de una crecida espectacular de Vox, el nombre de cuyo candidato, sin embargo, muy pocos extremeños conocen.
Desde los tiempos de la Grecia clásica sabemos lo mucho que la política le debe al teatro.
Los católicos vivimos estas semanas el llamado tiempo de Adviento, la preparación de la llegada del Señor y un momento para la reflexión y para la conversión "porque está cerca el reino de Dios".
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, que sin duda tantas críticas merece por su conducción sesgada de la Cámara Baja, abrió un interesante campo de experiencias en su discurso de este sábado, conmemorando el aniversario de la Constitución.
El Gobierno ha vuelto a pulverizar cualquier previsión presupuestaria. Solo en el mes de octubre, el Ejecutivo ha gastado más de 30.000 millones de euros mediante ampliaciones de crédito de los Presupuestos de 2023, los últimos que logró presentar y aprobar.
La celebración de un aniversario de la Constitución debería ser una ocasión para el encuentro como país, un momento para reflexionar sobre el futuro a medio y largo plazo: ¿qué hemos hecho bien en los últimos tiempos, qué hemos hecho mal? No diré yo que todo sea lo segundo y no haya nada de lo primero; pero qué duda cabe de que, en cuestión de política pura y dura, es mucho más lo que hacemos mal que lo que hemos hecho bien.
Hay momentos en que escribir no responde a un oficio, ni a una rutina, ni al peso del deber. Hay momentos en que uno escribe porque siente una punzada de vacío. Porque alguien al que nunca estrechaste la mano te acompañó durante años. La muerte de Alfonso Ussía es uno de esos momentos: uno siente que se apaga una farola que iluminaba una esquina muy concreta del mundo, esa en la que conviven la ironía y la ternura, la crítica feroz y el amor por un país que no siempre sabe quererse.
Aquí se trata de un libro de memorias y un extravagante video promocional con vagos parecidos a un mensaje navideño de sus viejos tiempos.
La alarma sanitaria creada por la aparición de jabalíes contaminados de peste porcina africana en la provincia de Barcelona, más allá del quebranto económico que supondrá el veto de algunos países a la importación de productos del cerdo y el hundimiento en España de los precios de la carne de porcino, ha venido a dejar en evidencia hasta dónde llegan algunas de las miserias de la política.
Que la Comunidad de Madrid celebre, la víspera, el aniversario de la Constitución, por su cuenta y sin presencia apenas de socialistas en la Puerta del Sol, parece un despropósito más.
En vísperas de la celebración del 47 aniversario de la Constitución, se hace más necesario que nunca abordar un gran pacto de Estado para reformarla en los aspectos que más urgentemente lo necesitan, y que no se refieren tan solo al Título VIII, acerca de las autonomías y que es ya un 'clásico' cuando se habla de la necesidad de modernizar y actualizar nuestra Ley Fundamental.
Al ser bastante despistado, ignoro si se ha publicado algún decreto en el que sea obligatorio pintarse las uñas, o bien se trata de uno de esos vendavales de la moda que, de repente, surgen con la fuerza con la que aparece la lava de un volcán dormido.
La industria de la desvergüenza se desmorona en torno a Sánchez. Lo último es el portazo de Junts, por boca de Miriam Nogueras, la corresponsal de Puigdemont en la capital de España.
¡Duele tanto tu ausencia! ¡Duele tanto saber que nunca más podré besarte, abrazarte, que nunca más cogerás mi mano entre la tuya! Apenas han pasado veintiún días desde que nos dejaste y ayer volvimos a juntarnos todos los que te queríamos -muchos más estaban presentes aunque no pudieran estar allí- para decirte adiós.