Menudo aldabonazo, abalonazo lo llamaría yo, ha dado el ex ministro y ex 'número tres' del PSOE, José Luis Abalos, al declarar, justo la víspera de su comparecencia ante el juez del Supremo que quizá lo encarcele, que sí, que la tan negada reunión de Pedro Sánchez y Otegi en 2018 existió, según le narran al propio Ábalos testigos presenciales.
¿Puede el Gobierno mantener en su cargo, aunque sea temporalmente, a un fiscal general que ha sido inhabilitado por el Tribunal Supremo? Puede, pero no debe.
Núñez Feijóo, líder del PP y aspirante a presidente del Gobierno, ha dicho que para formar criterio sobre la próxima fiscal general del Estado no hay que fijarse en la persona que va a ser nombrada sino en la de quien la nombra.
La vida enseña que, a diferencia de la victoria, la derrota deja huérfanos a quienes la sufren. Koldo García Izaguirre, inopinado protagonista de la crónica judicial y política de los últimos tiempos está pasando por ese trance.
La Comisión Europea ha vuelto a mirar al problema de la vivienda con la lupa equivocada.
Once años después de confesar en el Parlamento de Cataluña que tenía dinero que había ocultado al Fisco, se ha iniciado el juicio contra Jordi Pujol en la Audiencia Nacional.
Si ustedes quieren entender la iniciativa estadounidense por la paz en Ucrania a la luz de los marcos argumentales fletados por la comunidad internacional después de la segunda gran guerra europea, pierdan toda esperanza.
Ha llegado el momento de abandonar. Esta frase del fiscal general del Estado, ya ex fiscal general del Estado, Alvaro García Ortiz, ha sonado como un enorme gong de aviso en todas las mentes, conciencias y oídos, por muy duros que fuesen.
Álvaro García Ortiz hizo este lunes lo que debía haber hecho ya muchos meses atrás cuando fue imputado y, más aún, cuando ya fue procesado.
Llama la atención como síntoma de un malestar de fondo que en el transcurso de los actos conmemorativos de la restauración de la Monarquía parlamentaria -el cincuentenario de la recuperación de la institución y la imposición del Toisón de Oro a la reina Sofía, el expresidente Felipe González, a Miquel Roca y a Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, dos de los padres de la Constitución felizmente vivos-, se escucharan palabras ensalzando el valor del diálogo y la búsqueda del consenso como instrumentos esenciales para resolver las discrepancias.
¿Estamos ante un resurgimiento de lo espiritual, de lo religioso o es otra moda, pasajera como casi todas las modas? Rosalía, Gloria Estefan, Hakuna, algunos raperos cuyo nombre no soy capaz de repetir y mucho menos de escucharlos, muchos cantautores católicos, la mayoría en Estados Unidos, llevan a sus canciones el sentido de la fe, la creencia en la trascendencia.
España, cuyo presidente se encuentra cuando esto escribo entre Sudáfrica y Angola, de ninguna manera puede encogerse de hombros ante lo que vaya a ocurrir en Venezuela, quizá en los próximos días, puede que en las próximas horas.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha vuelto a encender las alarmas.
Hemos vivido horas de exaltación monárquica a cuenta, curioso, del aniversario del fallecimiento de Franco.
Las dos Españas se instalaron este viernes también en el Congreso de los Diputados, el mismísimo corazón de la democracia.
Como dice Andrés Trapiello, vivíamos bien sin Franco, pero sin franquistas y antifranquistas viviríamos todavía mejor.
Decía Octavio Paz que para hacerse antipático bastaba con tener razón antes que los demás.
Si la muerte de Franco hubiera sucedido con un PSOE semejante al que lidera Pedro I, El Mentiroso, la Transición hubiera sido imposible.
Tal día como hoy hace cincuenta años, había una cola larguísima en el Palacio de Oriente para ver a Franco embalsamado en su ataúd.
Santos Cerdán tomará el turrón en casa, por decisión del juez Leopoldo Puente, que no aprecia ya riesgo de destrucción de pruebas ni de fuga en el ex 'número tres' del PSOE y hombre de confianza --.
Sí, señores, era lo que parecía. Una verdadera industria de la desvergüenza en la que estaban los tres tenores: Ábalos, Cerdán y Koldo.
Nunca me ha gustado la caza, especialmente cuando al cazador le sientan en una silla y le ponen las piezas delante de sus ojos.
Los casos de corrupción siguen marcando, impregnando y contaminando la crónica de la actualidad política española.
La reciente revisión al alza por parte de la Comisión Europea de sus previsiones para el PIB y el empleo en España -2,9 % en 2025 y una caída del paro al 10,4 %, según Bruselas- podría parecer una buena noticia.