La mentirosa y excelentísima señora doña María Jesús Montero Cuadrado, vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de Hacienda, y candidata a presidir la Junta de Andalucía, está preparando un robo singular.
Tenemos a Pedro Sánchez rodeado de problemas y a Núñez Feijoo, el jefe de la oposición, ansioso de salir a la pista a medirse en las urnas pero desconcertado porque solo el presidente del Gobierno sabe cuándo tocan.
De este angustioso mes de agosto con los montes españoles ardiendo por los cuatro costados amen de tizones queda una conclusión, una evidencia esencial que es la piedra angular de la situación política por la que se arrastra nuestra Nación: el Gobierno de España, sus 22 ministros y, sobre todo, quien los preside y les marca la pauta mantiene como doctrina esencial que ellos, y mayormente ÉL, no tienen la mínima responsabilidad ni deber ante cualquier emergencia, catástrofe o calamidad que nos afecte.
Un periódico de esos que llamamos "nacionales" titula: "Sánchez se aferra a la izquierda" -la noticia sería que se aferrara a la derecha-, aunque hubiera sido suficiente titular "Sánchez se aferra" porque eso es lo que define el momento actual del presidente del Gobierno.
Conste que no prejuzgo culpabilidades (ni inocencias), pero debemos reconocer que la apertura del año judicial este viernes, a la que tradicionalmente asiste el Rey, con un fiscal general del Estado encausado, es algo inédito en los anales de este país nuestro, por lo demás repleto de acontecimientos que no tenían precedentes.
El martes, un Consejo de Ministros en el que se aprobará la quita de deuda a las Comunidades Autónomas, después de que la vicepresidenta Montero utilizase este paso en su campaña andaluza.
El Consejo de Ministros aprobará este martes la condonación de unos 85.000 millones de euros de deuda a las comunidades autónomas, una decisión que el Gobierno vende como alivio financiero pero que, en realidad, es un artificio contable y una coartada para satisfacer y pagar al independentismo catalán, con graves consecuencias para el conjunto del país.
No, yo no quiero ir a la 'mili'. Ya fui, durante un par de años, hace ya largo tiempo y allí ni aprendí nada ni se me inculcaron los valores castrenses.
Tras regresar de sus vacaciones en Lanzarote y Andorra Pedro Sánchez descubrirá que los problemas que dejó al atrincherarse en La Mareta seguían donde los dejó.
En Génova se han equivocado, entrando al trapo del "Y tú más", en relación con los incendios, porque cuando hay ruina, y muertos y lágrimas, ponerse a la altura del Partido Sanchista Operación Ególatra (antes PSOE) es desconocer que cuando la catástrofe muerde a un grupo de españoles, hay que estar apoyando a ese grupo de españoles, y no metiéndose en la discusión tabernaria de buscar culpables.
Quién sabe lo que tiene en la cabeza Pedro Sánchez. Presumir de que sabemos lo que piensa hacer con la Legislatura, con una hipotética remodelación del Gobierno y hasta con los Presupuestos, es mucho presumir.
En lugar de hablar para solucionar con la mayor urgencia posible los problemas de los ciudadanos, los políticos de uno y otro signo siguen echándose las culpas unos a otros y evadiendo, unos y otros, sus graves responsabilidades.
Los tomates que se utilizan como proyectiles en la Tomatina de Buñol, 120.000 kilos, son, contra lo que se quiere vender año tras año, perfectamente aptos para el consumo.
Los cálculos de instancias europeas, adelantándose a las españolas, señalan que casi el 0'8 por ciento de nuestro país se consumió entre las llamas este verano.
Antes de la invasión rusa de Ucrania (2023) y antes, también, de la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos (2024), en esencia, la estabilidad y la prosperidad de los países de la Unión Europea descansaba sobre tres pilares: la seguridad en sentido amplio que generaba la OTAN, alianza político-militar a la que pertenecen las mayor parte de los socios de la Unión Europea.
Pese a que vivimos tiempos en los que chefs e influyentes ocupan el lugar antaño reservado a los filósofos y demás pares del Parnaso, conviene no desdeñar algunas de sus observaciones.
Lo peor es que nos vamos acostumbrando a todo: a ver piernas amputadas en Ucrania y niños famélicos en Gaza.
Estamos ante una de esas parejas temibles para cualquier economía: pagamos unos impuestos tan altos como los de cualquier noruego, pero cobramos como un español de antes de que España ingresara en la Unión Europea.
Si se bombardea un hospital es seguro que caerán sanitarios y pacientes, pero en Gaza es otra cosa, pues allí la calculada perversidad de los que bombardean parece haber ideado una suerte de crímenes contra la humanidad de aprovechamiento: Se trata de aprovechar la presencia en el hospital de periodistas haciendo su trabajo para, con la misma bomba, quitar de en medio a los que dan testimonio de ese horror.
Los fuegos que han arrasado miles de hectáreas en Galicia, Castilla y León y Extremadura no solo han evidenciado la insuficiencia de medios y la falta de previsión a la hora de retirar la maleza que cubre los montes.
España es un país que muestra mucha más eficacia en la exigencia de responsabilidades tras las catástrofes que en la puesta en marcha de soluciones y ayudas a los afectados.
Hace muchos años leí con pasión el maravilloso conjunto de cuentos al que Julio Cortázar puso como título genérico el de 'todos los fuegos el fuego'.
España se enfrenta a una de las transformaciones más profundas de su mercado laboral y de su sistema de protección social en las próximas décadas.
Es probable que usted ya esté empacando, listo para el regreso, si es que no ha regresado ya, casi olvidadas las vacaciones incendiadas.