La dirección del PSOE es prudente, y sabiendo que la derecha les está atacando, ante el caso de la mafiosa chapucera ha querido tener más información, y le ha abierto un expediente.
De escándalo en escándalo hasta la traca final. Ese es el camino que está llevando el presidente del Gobierno, su gobierno y el PSOE.
A Melodía Ruiz Gutiérrez se le ha aparecido, es un decir, la virgen, y ello gracias a que el mundo anda del revés, y lo que siempre fue malo ahora es bueno, y lo amargo dulce, y blanco el negro.
Las cuitas de la política nacional planearon el martes sobre el Consejo de Asuntos Generales de la Unión Europea, donde se sientan los veintisiete ministros de Asuntos Exteriores o, en su defecto, sus secretarios de Estado.
Que dice doña Leire Diez, apodada ya universalmente 'la fontanera del PSOE', que en realidad ella es periodista y que esas conversaciones suyas tan, ejem, comprometedoras que se han filtrado a través de varios medios corresponden, en realidad, a investigaciones para un libro que ella está preparando sobre el tema de los hidrocarburos.
Por un lado urgencia, prisas, incluso presiones para que los socios de la UE se avinieran a incorporar el catalán como lengua oficial -a última hora, en la misma proposición, el Gobierno de España incorporó el euskera y el gallego.
El Gobierno ha presentado una proposición de ley que vuelve a poner a los propietarios de viviendas en el centro del debate.
España tiene problemas serios y difíciles de resolver en cuestiones tales como el paro entre los jóvenes en edad de trabajar - la cifra más elevada de la UE.
El estrafalario presidente de los EE. UU. está perplejo porque su amigo Vladimiro se ha vuelto loco.
La pediatra gazatí Alaa al Najjar se hallaba en su puesto del hospital Nasser de Yan Yunis aliviando los destrozos del fuego y la metralla en los cuerpos consumidos de sus pequeños pacientes cuando, de pronto, empezó a recibir los cadáveres calcinados, uno tras otro, de nueve de sus diez hijos, todos entre uno y doce años, que habían quedado en la casa familiar a la que el ejército de Israel había decidido enviar un misil esa mañana.
Llamaba mi atención, hace un par de años, la uniformidad de los argumentos de los componentes del Consejo de Ministros, a la hora de defender los despiadados ataques de la fachosfera, centrados en la honesta familia de Pedro I, El Mentiroso.
A la vista de todos se ha desarrollado el grotesco sainete organizado por la dirección del PSOE extremeño para conseguir aforar a su secretario general, ante la expectativa de ser juzgado ya por su presunta responsabilidad en la creación en la Administración de un puesto de trabajo 'ad hominem' a beneficio de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno y músico de profesión.
Este martes es el gran día en el que el Consejo de Asuntos Generales de Europa debe pronunciarse sobre si admitir o no -y el 'sí' debe darlo por unanimidad- la petición del Gobierno español para que el catalán, el euskera y el gallego se conviertan en lenguas 'casi' oficiales -al menos, para algunos trámites y documentos- en la Unión Europea.
El País Vasco y Navarra tienen los mejores servicios públicos de toda España, especialmente en sanidad y educación, las pensiones más altas y el mayor nivel de vida de todo el territorio porque disponen de más recursos para invertir.
Dicen algunos notables comentaristas, como José Antonio Zarzalejos, que el Gobierno de Pedro Sánchez se la juega esta semana, concretamente este martes, en dos cuestiones: qué hacer con la OPA del Banco de Bilbao al Sabadell, que es asunto que levanta ronchas en Cataluña, y convencer a las capitales europeas de que acepten el catalán, el gallego y el euskera como lenguas oficiales en la Unión Europea, una vieja promesa hecha a Carles Puigdemont a cambio de su apoyo.
El reciente informe anual del Banco de España ha desatado un escándalo sin precedentes en la institución.
Resumen de la actualidad política nacional de la semana: una crónica de señores y señoras que pasan por los distintos juzgados y comisiones investigadoras para declarar como testigos, investigados, imputados o procesados, por distintas cuestiones que deberían provocar la irritación de una ciudadanía que, sin embargo, parece ya acostumbrada a contemplar este desfile como un símbolo de normalidad.
El caso Sánchez ya es un problema nacional con denominaciones específicas que afectan directamente a personas de su entorno.
El grado de tensión en el que está instalada la vida política española va camino de ser insoportable.
La ministra de Hacienda, vicepresidenta primera del Gobierno, vicesecretaria general del PSOE y secretaria General del PSOE de Andalucía, excelentísima señora doña María Jesús Montero Cuadrado, manifestó hace poco su intranquila sospecha de que la oposición no la trata con el respeto que merece, por alguna de estas circunstancias: ser mujer, ser socialista o ser andaluza.
El intento del Gobierno por construir una justicia a la medida de sus intereses parece imparable.
En el momento de pergeñar éstas líneas han transcurrido 24 horas desde que la ONU alertó de que en 48 morirían de hambre 14.000 bebés palestinos.
Supongo que la próxima polémica inmensa que nos aguarda en este polémico país será la del retorno de la amnistía, que ahí sigue, pendiente del dictamen del Tribunal Constitucional sin que la oposición haya logrado, al menos hasta ahora, que la justicia europea entre a dictaminar sobre el caso.
Preguntaba una periodista a Eduardo Mendoza, reciente Premio Príncipe de Asturias: "¿Qué opina del pacto lingüístico firmado por Salvador Illa, el presidente de la Generalidad de Cataluña".