Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso van camino de transformar el escenario de la política española en lo más parecido a un sainete.
Todos estamos llenos de contradicciones, vivimos con ellas. Unos se acostumbran a convivir y otros acaban en el psiquiatra.
Conste que no soy yo quien llama 'el tipo ese' a ese tipo. Ha sido su predecesor en el despacho más poderoso del mundo quien lo ha calificado así, porque ni nombrarle quiere.
Lo peor de los puentes festivos es que se acaban.
Hay sobredosis de polarización. Señal inequívoca de que se está atacando la ecuación de poder que sostiene a Sánchez en la Moncloa y de que el Gobierno se coloca a la defensiva después de los desapacibles choques entre el PP y el PSOE.
En Venezuela están acostumbrados a los cortes de suministro eléctrico. También a qué cada vez que se produce un apagón Nicolás Maduro les echa la culpa a las iguanas.
Hay quien se escandaliza ante el hecho de que nadie del Gobierno pueda o quiera asistir a los actos madrileños del 2 de mayo (y no, esto no es solamente culpa del Gobierno, claro).
Estoy convencido de que la presidente de Red Eléctrica, doña María Beatriz Corredor Sierra, es una de las mujeres más prudentes de España.
Hay fiestas tradicionales que ya no se sostienen tal y como están.
Una vicepresidenta del Gobierno, catedrática de Derecho Constitucional y ahora presidenta del Consejo de Estado dijo un día que "el dinero público no es de nadie".
Volvió la luz, pero seguimos a oscuras. Cuarenta y ocho horas después de la jornada negra del lunes 28 percibimos que solo funcionaron dos cosas como es debido: el civismo de los españoles y los transistores a pilas.
Si casi nadie sabe descifrar el recibo de la luz, ¿cómo es posible que casi todo el mundo se haya convertido de pronto en ingeniero eléctrico? ¿O la gente ya sabía muchísimo de la materia y se lo tenía muy callado? El único que reconoce no saber aún a ciencia cierta qué provocó el apagón es el presidente del Gobierno, pese a ser uno de los pocos que desde que se fundieron los plomos del país no ha hecho otra cosa que investigar en serio, aquí y allá, el enigmático orígen de lo sucedido.
"¿Podemos irnos de puente, ahora que ha pasado el Apocalipsis?".
Hay indicios de que estamos en puertas de conocer la decisión del Tribunal Constitucional acerca del recurso presentado por el PP contra la Ley de Amnistía.
La vida es el recorrido entre Eros y Tánatos, y las películas reflejan la vida. Decía Fernando Fernán Gómez que la biografía de cualquier persona es una película en la que, al final, muere el protagonista, aunque las películas que más suelen gustar son las que terminan en boda, en pleno apogeo de Eros.
El pasado lunes, con España apagada, es lógico que la publicación de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre pasara prácticamente desapercibida.
Tener un transistor a pilas era disponer de una gran cosa. En medio del trastorno general provocado por el súbito apagón, cuando la gente trataba inútilmente de arrancar un hálito de vida a sus móviles, y los pasajeros de los trenes suburbanos, enterrados y a oscuras, no pensaban sino en cómo volver a la luz del sol, y los de superficie el modo de explicarse que hacían parados en mitad de la nada, un transistor era un tesoro, y sólo los que lo poseían sabían qué estaba pasando: se había ido la luz en todas partes.
La procesión ha comenzado justo al acabar Semana Santa y tras la cual Sanchez desapareció del mapa.
El tiempo pasa y los siglos se suceden pero la Iglesia católica permanece unida a la imagen de eternidad que desde tiempo inmemorial se asocia con la ciudad de Roma.
Lo peor que le puede pasar a un país es estar instalado en la provisionalidad y en la improvisación porque eso significa que ni los que gobiernan saben lo que van a hacer al día siguiente, o lo que les van a dejar hacer los que les sostienen, ni los gobernados saben lo que les va a caer encima en razón a los caprichos, a la debilidad y a la dependencia del presidente y su Gobierno.
Alberto Núñez Feijóo, que domina mal la escena internacional, y no solo por la carencia de idiomas, tiene ahora la oportunidad de dar el salto al menos europeo; al menos con sus teóricos correligionarios del Partido Popular Europeo; al menos en Valencia, donde el PP se reunirá dentro de pocos días en un ambiente en el que se quiere pasar página del recuerdo de la dana y de la actuación del president de la Generalitat, Mazón, en tan triste episodio.
El acceso a una vivienda es el gran problema de los españoles. Cada año se forman decenas de miles de hogares que no tienen donde establecerse.
La Moncloa difundió este jueves por la tarde un vídeo con fotografías en las que el Rey y Pedro Sánchez se dan la mano, sonrientes, meteóricamente, a la entrada de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, en la que se debatieron nada menos que los planes de gasto en Defensa y, supongo, algo se hablaría colateralmente (o no) del asunto de la famosa compra de balas a Israel.
A Pedro Sánchez se le están agotando los recursos de su amplio repertorio de funámbulo político.