Mi admiración por la ministra Irene Montero no deja de crecer. Este fin de semana, por ejemplo, mientras un porcentaje considerable de personas la acusaban de facundia, cabezonería, insensatez, engreimiento y altanería, ella dio pruebas de profunda humildad: en lugar de organizar una gran manifestación con sus seguidoras, y llenar las calles de Madrid de personas que la aplaudirían con entusiasmo, prefirió reunirse, a puerta cerrada, en el Círculo de Bellas Artes, con invitación personal y control de entrada.
Las eternas dos Españas que, menos mal, nunca acaban de destruirse, como dijo Bismarck, ha encontrado un nuevo tema de confrontación: la culpa de que los trenes que ha comprado el Gobierno para la red de cercanías de Cantabria y Asturias no quepan en los túneles existentes ¿la tienen los trenes o los túneles? ¿Es responsable el Gobierno, que va de cabeza en tantos temas, o los cabezas de huevo que deciden autónomamente? Claro que la cuestión de fondo es que los trenes, más de doscientos cincuenta millones tirados a la basura, no pueden pasar por los túneles porque son demasiado grandes.
Los bancos centrales de la Unión Europea, Estados Unidos y Reino Unido siguen subiendo los tipos de interés para atajar la inflación que aún sigue en tasas dañinas. Obviamente, estas decisiones encarecen aún más el crédito, tanto para la deuda de los Estados, como para familias y empresas.
Claro que Ramón Tamames tiene tantas posibilidades de convertirse en el sucesor de Pedro Sánchez en La Moncloa como usted o como yo, o aún menos. He leído estos días decenas de entrevistas con él, en este su cuarto de hora de nuevo y quizá postrer protagonismo, y en ninguna he visto reproducido lo que a mí me dijo el pasado miércoles cuando le pregunté a propósito de la oferta de Vox para que se convierta en el candidato alternativo en una moción de censura al presidente del Gobierno: "Estas son oportunidades que solo pasan una vez en la vida", me dijo.
La mezcla de sexo y espionaje ha sido bastante tradicional, y tenemos constancia de ser un hecho conocido en todos los ambientes, como se reveló en aquellas comidas entre el ex juez Baltasar Garzón y su actual pareja, Dolores Delgado, con el comisario Villarejo, donde doña Dolores reconoció que, a través del sexo, se consigue mucha información.
Alguien debería explicar a los ciudadanos por qué la ley del 'sí es sí', que responde a unos principios loables, pero que está desarrollada, redactada e implementada pésimamente, ha servido para enconar las relaciones entre la parte mayoritaria del Gobierno, representada por la ministra de Justicia, y la minoritaria, es decir, Podemos, encarnada en este caso por la titular de Igualdad, Irene Montero, vértice de todas las discordias.
Dejó escrito el filósofo que toda realidad ignorada u ofendida vuelve para cobrarse venganza. Abundan los ejemplos de políticos que, bien por despecho o porque el tiempo diluye lealtades, un buen día cuentan cosas que permanecían ocultas.
El Gobierno anuncia que por fin se aviene a modificar la ley del, "solo sí es sí" -irónicamente denominada Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual- cuya aplicación por rebaja de penas ha puesto en la calle a una treintena de agresores sexuales y reducido el tiempo de condena a más de 300.
El INE publicó este lunes el dato adelantado de IPC de enero y los precios no dan tregua sobre todo la inflación subyacente (7,5%) precisamente la más volátil ya que no incluye energía ni alimentos no elaborados.
Siempre he sentido aprecio, pese a muchas cosas, por Odón Elorza, ese ex alcalde de San Sebastián que gusta(ba) de actuar como un verso suelto, que jugó un papel importante en la reconquista del poder por Pedro Sánchez y que ahora, señalando que sus ideas "hoy no resultan útiles en el PSOE", abandona el escaño y la política, aunque no la militancia socialista.
Que una ley destinada a proteger a las mujeres de la depredación sexual consiga exactamente lo contrario, esto es, que los depredadores vean aliviadas sus condenas o que salgan libres antes de tiempo al mundo en el que no supieron o no quisieron respetar la libertad, es lo peor que una ley puede ser, injusta, O aberrante, que viene a ser lo mismo.
El INE ha publicado esta semana los dos datos más relevantes para conocer la marcha de la economía y el estado del mercado laboral. Por un lado la EPA, que ha revelado el estancamiento del aumento del empleo en el cuarto trimestre, los 14.000
Los políticos suelen tener una idea de los regadíos aproximadamente parecida a la que yo tengo acerca de la neurocirugía. Da lo mismo que sean políticos de derecha o de izquierda. A José María Aznar le sorprendió que saltaran a las calles de Zaragoza cerca de medio millón de personas protestando por el trasvase de las aguas del Ebro.
La decisión del Gobierno de España de mandar carros de combate a Ucrania, en sintonía con el acuerdo finalmente alcanzado por los países de la Unión Europea tras la resistencia inicial de Alemania, suscita numerosas reflexiones políticas al margen del impacto que esas poderosas y sofisticadas armas pueda tener en el desarrollo de la guerra provocada por la invasión rusa.
El presidente del Gobierno accedió por primera vez al poder mediante una moción de censura. Las razones para su presentación contra el gobierno de Mariano Rajoy fueron a grandes rasgos la corrupción y la falta de transparencia.
La lógica del enfrentamiento, como resultado de la malversación del espíritu y la letra de nuestra Carta Magna, ha llegado a la Universidad. Como síntoma que trasciende a las aulas, es desalentador.
Desde la oposición, el Partido Popular quería que compareciera en el Congreso la ministra de Igualdad, Irene Montero, para explicar lo que está pasando con la ley llamada del "solo sí es sí" cuya aplicación está permitiendo excarcelaciones y rebajas de penas a los agresores sexuales.
Coincidiendo con la fiesta del patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación quiso unirse a la efeméride celebrando un acto sobre 'Verdad y Constitución' en el que intervinimos el vicepresidente de la sección del Derecho a la Información, el magistrado Antonio García Paredes, el periodista Juan Fernández Miranda y yo mismo, como uno de los galardonados en esta jornada por la Asociación de la Prensa de Madrid con la insignia tras cincuenta años de 'militancia' en esta organización.
Ha comenzado una nueva era económica. Hasta hace muy poco, estábamos convencidos de que una sociedad capitalista era más próspera cuanto más ganaban las empresas. La relación resultaba muy clara: si las empresas ganaban mucho dinero, pagaban más dinero en impuestos, dinero que servía para equilibrar las desigualdades sociales.
A la manifestación contra Ayuso, ciertamente nutrida, la coral mediática gubernamental se apresuró a adjudicarle 300.000 participantes. A la concentración contra Sánchez, visiblemente más numerosa al añadir un buen atestón por las calles adyacentes a la Cibeles, la aviaron con 30.000.
La multitudinaria manifestación celebrada el pasado fin de semana en Madrid para protestar contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y sus alianzas políticas fue un aldabonazo cívico que constata una novedad: la calle ha dejado de ser patrimonio exclusivo de la izquierda.
Las batallas se dan para ganarlas y si se plantean mal, acaban convirtiéndose en una derrota. Es lo que sucede casi siempre con Vox, que acaba dividiendo a los cercanos y dando alas a los adversarios.
El 28 de mayo queda lejos, pero la berrea preelectoral ha empezado. Con fuerza. Es una cita para celebrar comicios autonómicos y municipales pero en la que ya se han implicado los principales actores del retablo político nacional.
El Gobierno ha decidido crear un comité para la verdad. Al parecer, se trata de detectar y hacer públicos los bulos que propaga la oposición y, por ende, los medios de comunicación.