La mirada de nuestro padre Teleno sobre la chana de Ayoó de Vidriales (Zamora), donde reconocí mi alma leonesa cuando estaba echando los dientes, dejó de ser envolvente el día que ardió el monte en la peña de San Mamés.
Pedro Sánchez suelta lastre. La dimisión de Adriana Lastra -presentada como baja por razones de índole personal- no puede encubrir una sentencia política que quedó fechada en la humillante derrota sufrida por el PSOE en las pasadas elecciones andaluzas.
Pasado el espejismo del Debate del estado de la Nación --con victoria de Sánchez por goleada gracias a propuestas puntuales y populistas, pero sin un plan para los próximos seis meses--, ahora lo que hay que esperar es cuándo dará el presidente el nuevo golpe de efecto.
El pasado martes, en la primera sesión del debate sobre el estado de la nación, Cuca Gamarra pidió un minuto de silencio en homenaje a Miguel Ángel Blanco, de cuyo asesinato se cumplían 25 años.
Carles Puigdemont podría estar más cerca de España. Eso se deduce del auto del abogado general de la UE que, dando la razón al juez Llarena, ha concluido que Bélgica no es quien para cuestionar la competencia del Tribunal Supremo para reclamar la extradición, en este caso de Puigdemont, salvo que previamente no queden demostradas "deficiencias sistémicas" en la justicia del país que la solicita, en este caso España.
España se va a convertir en una fábrica de pobres. Para producir pobres hay una fórmula brillante, que consiste en aumentar los impuestos, no invertir en sectores que puedan generar empleo y, además, anunciar impuestos especiales a gusto del gobernante, como los que anunció Pedro I, El Mentiroso, sobre la Banca, esa especie de expropiación parcial.
"Señor Rajoy --decía Pedro Sánchez en el último debate sobre el estado de la Nación celebrado en 2015-- le sale usted muy caro a los españoles". Aquél año el gas había subido un 13% y la luz un 10%.
Ignoro cuál será la conclusión sobre el estado de la Nación, que hoy se debate en la Cámara Baja , pero antes de que los galenos políticos hagan su diagnóstico me he dado cuenta de cómo está el estado de la ración.
Una treintena de antiguos dirigentes socialistas --entre ellos dos ex presidentes del Senado y algunos ex ministros--, han firmado una carta en la que le piden a Pedro Sánchez --secretario general del PSOE y presidente del Gobierno-- que retire el proyecto de Ley de Memoria Democrática pactado con Bildu.
Por fin, tras incontables demoras, Yolanda Diaz presentó el viernes en Madrid su proyecto de aglutinar una propuesta política que atraiga a los votantes a la izquierda del PSOE. Su convocatoria no tuvo el éxito popular que despertó el 15M en la Puerta del Sol, pero, aún así, miles de personas acudieron al Matadero, una tarde tórrida, para escucharla.
La inflación y sus efectos perversos sobre salarios y rentas es la gran preocupación que ocupa a los españoles. Y no únicamente. Organismos nacionales e internacionales un día sí y otro también alertan de la necesidad de llegar a algún tipo de pacto para luchar eficazmente contra ella.
Me encantaría tener motivos para hablar bien de este Gobierno -y de la oposición- porque es "mi" Gobierno y cada decisión que toma influye en mi vida económica, social, cultural, etc. En todo.
Yolanda Díaz, hay que admitirlo, lo está haciendo bastante bien en el Gobierno, sin las estridencias de sus compañeras (relativamente) de Unidas Podemos en el Ejecutivo, manteniendo cautelas en los grandes temas de Estado, esté o no de acuerdo, y procurando convencernos de la transversalidad de su proyecto 'Sumar', que este viernes da el pistoletazo de salida la verdad es que no se sabe muy bien hacia dónde.
Una de las dos aberraciones que palpitan en el dictamen de la llamada ley de Memoria Democrática, que se someterá a debate y votación en el pleno del jueves 14 de julio, es que el primer gobierno de Felipe González, el que alumbraron las urnas del 28 de octubre de 1982, aparece en el texto como una continuación del franquismo en lo que se refiere a la guerra sucia del Estado contra Eta.
Por tierra, mar y aire el Gobierno ha vendido los datos del mercado de trabajo de junio pasado como extraordinarios, prueba del dinamismo de la economía española algo que, para desgracia de todos, nada tiene que ver con la cruda realidad.
Así que se han apagado los focos del cónclave de la OTAN, cuyo guion establecía declaraciones de unidad y peticiones de apoyo a todas las fuerzas políticas para que aprueben en el Parlamento el incremento del gasto militar y la solicitud del presidente Joe Biden para incrementar el número de destructores norteamericanos en la base naval de Rota, a Pedro Sánchez le ha faltado tiempo para volver a las andadas.
El responsable de Exteriores debe estar estos días acordándose del refrán: "cuando las barbas de tu vecino...", y mirándose en el espejo de su antecesora González Laya. Es verdad que la gestión del viaje del líder del Polisario a España fue una chapuza, que debió hacerse con absoluta discreción e informando a Marruecos, pero su fulminante destitución dejaba claro que se la consideró la única responsable del "estropicio" con Rabat.
Los mercados financieros están revueltos. La inflación y la decisión del Banco Central Europeo de dejar de comprar deuda a los estados y subir los tipos de interés está haciendo de las suyas.
A falta de cinco días para que se celebren las elecciones en Andalucía se respira un aire de incertidumbre de desigual naturaleza. Las encuestas han venido reiterando un marco en el que se da por hecho que el PP sumaría más escaños que el conjunto de los partidos de la izquierda pero sin alcanzar la mayoría absoluta.
La larga y sinuosa historia de los presuntos abusos sexuales de un monitor a una niña de catorce años, ocurridos en un centro de acogida de menores, en Valencia, presenta detalles a cual más sorprendente.
El pasado 18 de marzo, los españoles nos quedamos atónitos cuando fue Mohamed VI, a través de una misiva oficial, nos enteramos de que España había dado un giro radical a su tradicional política sobre el Sahara.
España es aún hoy el país, de todos los de la OCDE, que no ha recuperado los niveles de riqueza anteriores a la pandemia. Nadie duda de que uno de los sectores económicos que más ha sufrido estos dos años y medio es el turístico.
Las centrales de las bandas criminales juveniles están en Madrid, pero ya se ha detectado sucursales en sitios tan sorprendentes como Huesca. Se les denomina bandas juveniles, pero su núcleo duro son jóvenes latinos, que han importado la etiología del crimen organizado en Iberoamérica.
La vicepresidenta Yolanda Díaz se ha permitido, a raíz de la publicación de los datos de empleo y paro del mes de mayo, arremeter nada menos que contra el gobernador del Banco de España y el presidente del PP.