Todas las palabras que manejamos habitualmente tienen autoría, alguien las creó en un momento dado, hicieron fortuna y llegaron finalmente al diccionario. Pero de muy pocas conocemos su autor.
El Gobierno parece haber encontrado la piedra filosofal para rebajar la factura de la luz, asunto que se está convirtiendo en su peor pesadilla. No porque millones de ciudadanos tengan dificultades para pagarla y tengan que quitarse ese dinero de otras cosas tan fundamentales como la alimentación, no, porque cree que le penaliza electoralmente como señalan todas las encuestas.
Yo sabía que Iceta era listo. Prueba de ellos es que se afilió al socialismo de Enrique Tierno Galván, con 17 años, pero tras el revolcón que sufrió el viejo profesor en las elecciones de 1977, sintió esa llamada interna y desinteresada, ese golpe espiritual que le llevó a trasladar su generosidad y su afán de servicio a las filas de las juventudes socialista del PSOE, el segundo partido más votado.
Pedro Sánchez encabeza la lista. Llegó a obsesionarse tanto con la aspirante a renovar la Presidencia de Madrid que se dejó llevar a un terreno de confrontación directa del que su partido, el PSOE, salió escaldado en las elecciones del pasado 4 de mayo.
Todos los informes internacionales recogen desde hace lustros que España es uno de los países con mayor índice de fracaso escolar. Y cada ley educativa, en lugar de contribuir a reducir esos índices, los consolidaba, sin que eso preocupara a nuestras autoridades educativas.
El presidente del Gobierno está empeñado en hacernos creer que la recuperación de la economía se está produciendo de una forma rápida y justa. Sánchez asegura que, al contrario de lo que ocurrió con la crisis financiera de 2008, en esta ocasión no se han producido recortes de gasto público, ni el empleo ha tardado años en revertir sus malas cifras y que en poco más de un año se ha conseguido recuperar el PIB.
La mafia no nació en Sicilia porque unos aspirantes a bandidos se reunieran para cometer delitos, sino que surgió como una reacción a los abusos feudales de los dueños de las tierras, es decir, como una justa defensa ante las arbitrariedades que sufrían las familias campesinas, viviendo en un régimen de clara esclavitud, donde además del ahogo económico era normal la violación de esposas e hijas, por parte de los amos o sus servidores, sin que nadie sufriera castigo.
Las conversaciones con los agentes sociales para fijar cuánto y cuándo entrará en vigor una nueva subida del SMI parecen atascadas, aunque no lo están. Los empresarios se han descolgado y las vicepresidentas sacan las uñas para comprobar cuál manda más.
Los jueces y sus órganos de gobierno han de ser independientes del poder político, pero en ningún caso del que éste emana, el del pueblo, si es que rige aún el precepto constitucional que reconoce y consagra su soberanía sobre todos los demás poderes.
Las encuestas las carga el Diablo. Crean espejismos que a veces anticipan lo que va a pasar y otras desorientan porque son la anatomía de un instante que si se trata de cuestiones políticas pueden cambiar al día siguiente en función de las circunstancias.
Los próximos días los escolares, desde infantil a bachillerato, regresan a las aulas con toda la normalidad que permita esta quinta ola de la pandemia, con la que no se contaba, y con la variante Delta, mucho más contagiosa.
Sorprende la normalidad con la que se endosa a los partidos políticos la causa del bloqueo en la renovación del Consejo General del Poder Judicial. Ya sabemos que es una verdad material el mangoneo de los partidos en la elección parlamentaria de los vocales.
Bienvenido Cives perdió a su pareja y a su hijo de 15 años en el derrumbe que se produjo en un edificio de Peñíscola hace una semana. Además del doloroso duelo, este hombre ha tenido que afrontar una circunstancia increíble cuando ha querido dar de baja la línea de internet que tenía en la vivienda.
A Félix Bolaños le tengo respeto por dos razones: porque nació en el 75, el mismo año en que nació mi hija Calíope -buena cosecha- y porque tiene un currículo que se aparta de ese estudiante universitario que entra en las Juventudes Socialistas al cumplir los 18 años, es concejal a los 24, diputado autonómico a los 32, y diputado a Cortes a los 40, sin haber pasado nunca por el examen de una entrevista de trabajo, y sin haberse sacado una nómina fuera del partido político.
Hay una vieja táctica política, tal vez heredada del franquismo, de no hacer nada y dejar que las cosas se arreglen por sí solas en lugar de tomar medidas. A veces funciona. Así que este verano, el presidente y sus ministros, casi todos, se han ido de vacaciones, seguramente las más largas y opacas de los últimos veranos, y en la medida que han podido han ignorado los problemas esperando que se resolvieran sin hacer nada.
La operación "libertad duradera", ideada hace veinte años por los genios indetectables de la Casa Blanca para dar a entender que la masacre de las Torres Gemelas no podía quedar así, se ha convertido en una operación de "estupidez duradera" que aún parece no tener fin.
La variedad de tontos contemporáneos es abrumadora. Tanto que todavía no existe una clasificación viable, porque concluyes la lista y ya han salido un par de mutaciones de tonto nuevas.
La vicepresidenta para la Transición Energética comparece mañana en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre el alto coste de la factura de la luz que desde hace semanas padecen hogares y empresas.
El sonido de las olas y el crepitar del fuego suelen proyectar la misma mezcla de semejanza y variedad, de la misma manera que el rompimiento de las aguas, en la orillas, y el baile de las llamas, en una chimenea, son siempre tan iguales como diferentes.
Mucho se habla del precio de la luz, y mucho, y no en términos muy corteses, de la parentela de cuantos lo tienen situado en estos niveles monstruosos y antisociales, pero no tanto se habla de su valor, cuando es en su valor donde debiera buscarse la solución al sindiós de su actual precio: el valor de la luz, de la electricidad, es un valor democrático, irrenunciablemente democrático, y si este no se compagina con su precio, que ha de ser asequible para todos, la democracia no es que brille por su ausencia, sino que, a causa de la puñalada trapera de la actual factura de la luz, directamente se apaga.
El Consejo de Ministros dio luz verde ayer a la reforma de las pensiones. En realidad, a un primer bloque que se limita más que a reformar a derogar aspectos aprobados en su día por el gobierno de Mariano Rajoy.
Se me ha pasado la tontería contemporánea de no repasar la cuenta, y el estúpido complejo de no confesar que ya comienzo a leer las cartas de los restaurantes de derecha a izquierda, porque el precio también es importante.
La vicepresidenta primera ha estado muy activa esta pasada semana. Se ve que se han repartido las semanas y ésta le tocaba a ella dar la cara en los medios de comunicación ante la incomparecencia de otros ministros aún con asuntos encima de la mesa tan notables como la crisis de Afganistán.
"Este es un momento de júbilo para los extremistas del mundo". Quien realiza esta afirmación es el reportero estadounidense Jon Lee Anderson, en entrevista publicada por El Mundo. Lee Anderson enviado por The New York a Afganistán país al que ha viajado en diez ocasiones, realiza unas interesantes declaraciones sobre aquel país y la posición de EE.UU.